Contiene una enzima, la bromelina o bromelaína, similar a las enzimas digestivas, que ayuda a digerir las proteínas, por lo que resulta un postre ideal para facilitar la digestión o como ingrediente en ensaladas para preparar al estómago de los posibles excesos.
Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en la persona que tiene diabetes.
Es también conocida como la dieta de las frutas. A pesar que en su mayoría se consume piña. Se puso de moda a principios de los años 70, con el nacimiento de la filosofía hippy. Su base es el consumo de pomelo o piña, alternando con otros alimentos.
La duración de la dieta es de una semana, y podrás bajar de 2 a 3 kilos.
Los primeros tres días sólo debes comer pomelo o piña, en zumo o fruta.
Los cuatro días restantes se permite una alimentación variada, con carne, pescado, huevos y ensalada, guisados con muy poco aceite.
El pomelo (o la piña) se debe incluir como postre.
No se puede tomar azúcar, ni alcohol.
Según la profesora Núñez vino una segunda oleada, pequeña pero significativa. Se trató de esclavos negros que llegaron con sus amos ingleses a Boca del Drago e Islas Pastores en Bocas del Toro; allí se mezclaron los amos con los esclavos y se llamaron criollos bocatoreños.
La tercera llegada masiva importante, explicó Núñez, fue para la construcción del ferrocarril transístmico y el canal interoceánico. Estos fueron traídos como fuerza laboral desde Martinica, Guadalupe, Santa Lucía, Trinidad, Jamaica y Barbados.
"Vinieron a trabajar, pero no eran esclavos, ya que en otros lugares se había abolido la esclavitud, aunque persistía la discriminación", señaló Núñez.
Para el psicólogo Carlos Smith, subdirector del Instituto Nacional de Salud Mental, los prejuicios contra la etnia negra deben superarse porque "negro no es sinónimo de maleante".
El desconocimiento de las raíces de la etnia negra en el Istmo, Smith lo conceptualiza como un "proceso de invisibilidad", es decir la pérdida del sentido de identidad del individuo a través de los medios de comunicación.
Según el psicólogo, esa invisibilidad es un proceso de pérdida de pertenencia y aislamiento promovido por grupos que lograron el poder político, donde la gente de color "llega a ser carne de presidio".
Añadió que el negro panameño asiste a la escuela a escuchar la historia escrita por el blanco, llegando incluso a discriminar a otros negros con la apreciación de que "sabe que no es blanco, pero no le interesa saber que es negro".
Sostuvo que por tal razón los negros descendientes de antillanos "somos los más beligerantes porque fuimos los más discriminados".
Recordó que la Constitución Nacional de 1941 consideraba indeseables a los negros angloparlantes; la razón, según Smith, se debió a que los grupos dominantes de esa época "se dieron cuenta que el que hablaba inglés era más competitivo laboralmente".
Lo curioso, relató, es que ahora los actuales gobiernos promueven la enseñanza y el aprendizaje del inglés por su importancia para el establecimiento de los denominados "call centers", cuando en el pasado tenían a un sector de la población (los negros descendientes de antillanos) que podían transmitir ese idioma a la ciudadanía.