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Sillas apilables, una solución de vanguardia


CUANDO soñamos con la casa ideal, imaginamos una inmensa área habitable; pero la realidad de vivir en la agitada metrópoli panameña, puede despertarnos de golpe.
La mitad de la población vive en la capital, por lo que encontrar un amplio espacio para residir no es tarea fácil. Lo anterior no quiere decir que debamos sacrificar comodidad, y mucho menos estilo, sobre todo cuando los muebles apilables pueden hacer mucho por una pequeña habitación.
El término "apilable" trae a la mente aquellas sillas de fiesta, colocadas una encima de la otra para su almacenamiento; pero en decoración define a los muebles que, por su facilidad de plegarse, pueden guardarse fácilmente y "agrandar" cualquier espacio.
Los apilables, específicamente las sillas, no son una invención reciente. Los descubrimientos nos revelan que los antiguos egipcios y los nómadas, conocían bien la utilidad de los muebles flexibles.
Estos últimos eran expertos en "plegar y desplegar", de acuerdo a su rutina viajera. Hoy, somos más sedentarios que nunca en nuestra historia, pero las sillas plegables retoman hoy su utilidad por nuestra necesidad de ganar espacio.
En una sala son ideales, pues pasan fácilmente de una silla a otro tipo de mueble. El ejemplo más notorio de una silla plegable que se transforma, lo ofrece el "sofá cama", que hace que un cuarto de invitados pase en 30 segundos a una habitación de descanso.
La posibilidad de una casa que se desarme constantemente, es un ideal al que han contribuido las sillas plegables, pero éstas son sólo una parte de la tendencia vanguardista hacia un mobiliario "de quita y pon".
Los populares "pufs", las mesitas que se convierten en bancos, los muebles con ruedas y los biombos -que son una respuesta a las paredes de "gypsum" o tabiques-completan un concepto, que desafía la rutina y la falta de espacio.
Los materiales de una silla plegable son tan diversos, como los usos de las mismas. Inclinarse por alguno dependerá del lugar donde estará dispuesta la pieza, más aún, si se pretende ubicar en exteriores.
Teca: Aunque este tipo de madera no es siempre barata, tiene la ventaja de poder mantenerse en exteriores a toda hora.
Fibras: Son menos costosas y resisten sol y humedad, no así la lluvia.
Plástico: Son los más baratos y con variedad de diseños. Por ser ligeros son más fáciles de apilar y, como ningún otro, resulta sencillo cuidarlos, bastará con un poco de agua y jabón.
Hierro: Son los más duraderos y los más versátiles en cuanto a diseño. Su inconveniente es que pueden oxidarse con facilidad y no suelen tolerar la salinidad, si se ubican cerca de una zona marina.


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268948
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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