Café con Dios, un bar temático invita a los clientes a comerse un apetitoso "mandamiento" acompañado con un humeante y aromático "apóstol", en un remanso de paz en medio del mundanal ruido cotidiano.
Creada por siete miembros del movimiento católico de la renovación carismática, la cafetería, que abrió a finales de agosto pasado en el bullicioso centro cordobés se convirtió en lugar de reunión para grupos cristianos y un imán para turistas curiosos.
Ubicado a pocos metros de la Catedral de Córdoba, en la calle Obispo Trejo, Café con Dios ofrece una atmósfera apacible, que invita a la charla, sin televisión, pero con música católica y evangélica de fondo y publicaciones católicas a la mano, incluida la Biblia, para quienes quieren acompañar el café con la lectura.
"También están los diarios de Córdoba y algunos periódicos nacionales. La gente viene, lee y se toma su café diario. También hay bebidas alcohólicas, como cerveza o vino", relata Antonio Melone, uno de los socios de la cafetería.
El menú es una de las curiosidades de este lugar, donde, por ejemplo, los cafés fueron bautizados con los nombres de los doce apóstoles.
Aquí un cortado es "un Pedro" y un submarino (chocolate caliente) es un "Judas Tadeo".
Si le ofrecen "paz", acepte, pues el café vendrá acompañado de un "croissant" que, si no le llena del todo el espíritu, al menos reconfortará su paladar.
Los emparedados también tienen los nombres de los diez mandamientos.