La elección correcta de las plantas es fundamental a la hora de conseguir que éstas se afiancen con éxito. Se han de tener en cuenta el clima de la zona, las temperaturas, la exposición, el tipo de suelo, el espacio disponible, etc. El empleo de especies autóctonas de la región donde vivimos es una garantía para obtener buenos resultados.
Además de escoger la planta adecuada para cada lugar se ha de hacer una buena elección a la hora de comprar, adquiriendo ejemplares sanos y fuertes. Si es posible ver las raíces, estas deben ser claras y abundantes, pero no deben estar excesivamente crecidas ni enrolladas.
Cables y tubos: Antes de comenzar a hacer agujeros debemos tener en cuenta las conducciones de agua, gas, electricidad, etc. que atraviesan la zona en que tengamos previsto trabajar.
El hoyo: Debe tener de dos a tres veces la anchura y el doble de profundidad que el cepellón. Así las raíces podrán crecer con comodidad en un suelo suelto y rico.
El Manipulado: Para evitar dañar a la planta la sujetamos y levantamos por el cepellón, nunca por el tronco. Es posible que las plantas que vienen en contenedor tengan las raíces enrolladas. Deben entonces desenrollarse y separarse para que se extiendan, crezcan de forma abierta y no acaben formando una bola alrededor del tronco. También debemos cortar y retirar cuidadosamente cualquier envoltorio que acompañe al cepellón, así como las cuerdas y alambres que vengan atados al tronco.