Entre los cambios más relevantes y llamativos que se produjeron en las últimas décadas del siglo pasado en las sociedades occidentales, cabe destacar la defensa del medio ambiente. Todos los informes coinciden en afirmar que alrededor del 60 por ciento de la población se inclina, a la hora de hacer la compra, por productos ecológicos, aunque éstos les resulten más caros.
Es la mejor prueba de que los hábitos de consumo han variado y el respeto a la naturaleza prima por encima de lo económico. Sin embargo, contrariamente a lo que ha sucedido en el sector de la alimentación, en el campo de los productos de limpieza el mercado no ha avanzado lo suficiente como para satisfacer la demanda de los consumidores.
Eso explica que algunas de las tradicionales recetas de nuestras abuelas estén de moda. Por ejemplo: para limpiar muebles, puertas y ventanas de madera pueden emplearse productos caseros, tales como sal, zumo de limón, aceite de oliva.
Utensilios de madera: cuencos, cucharas, tablas de picar verduras, etc. Haga una mezcla con sal fina y zumo de limón. De esta forma evitarás que se oscurezcan.
Cercos blanquecinos sobre muebles: éstos suelen aparecer cuando dejamos un recipiente muy caliente sobre la madera barnizada. Para eliminarlos, prepare una mezcla de aceite de oliva y sal. Aplíquela siguiendo la veta de la madera y déjela actuar durante dos horas; luego, pase un paño limpio de algodón sobre la superficie hasta que vuelva a brillar la madera.
Arañazo en muebles: si se tiene algún mueble de madera con arañazos profundos tome un diente de ajo y frótelo hasta rellenarle la pequeña rendija. Déjelo secar y, luego, líjelo con una lija fina.
Mover muebles muy pesado sobre moqueta. Colocar debajo de cada pata del mueble una tapadera de mermelada o similar, con este sistema resbalará fácilmente sobre la moqueta. Si no es demasiado pesado bastará con un cartón colocado bajo las patas, hará que se deslice sin problemas sobre la moqueta.
Para evitar que se manchen las paredes enteladas o empapeladas, cuando se apoyan muebles en ella, pegue por la parte de atrás del sofá o butaca un burlete adhesivo de los que se utilizan para las ventanas.