En los alrededores del Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí, se reconoce el régimen de propiedad privada y los habitantes también se rigen bajo las restricciones que establece la Constitución con relación a la preservación.
Todo con el objetivo de conservar las zonas vírgenes y la naturaleza que no ha sido tocada por el hombre. Los arrecifes coralinos y las praderas marinas hacen parte de la misma y son el hogar de especies como el pez ángel y el tiburón de punta blanca.

Para cualquier información sobre cómo visitar el parque, sin violar sus políticas de protección, dirigirse a la sede regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (774-6671), o a las oficinas del parque (774-6671).
