LAS velas se han convertido en uno de los elementos más decorativos, por los que más apuestan los interioristas. Una vela colocada en un lugar apropiado da una sensación acogedora y expulsa la frialdad de una casa ausente de decoración.
Hay velas para todos los gustos y, desde las clásicas de palo de color cera, se ha abierto todo un mercado donde la imaginación ha sabido sacar un impresionante juego a este método tan arcaico de iluminación.
La decoración y el juego con los perfumes que algunas de ellas desprenden, se han convertido en fetiches para muchas mujeres enamoradas de la decoración. Si quieres estar a la última, se llevan mucho las grandes velas, ya sean cuadradas o circulares, con varias mechas que surjan de la propia cera.
Las velas han ampliado su espacio natural y, así, de estar reservadas a salones, los nuevos diseños imaginativos como estrellas de mar, conchas, cortezas de coco, dan juego para ser expuestas en el baño e incluso en la cocina, donde podrás colocarlas a manera de bodegón, sobre un frutero, simulando formas de manzanas, naranjas y peras.
Sin embargo, sigue siendo el salón, el sitio donde más destaca este tipo de decoración, en especial en aquellas ocasiones que recibas invitados. Es en esos momentos cuando puedes aprovechar para sacar esos juegos de fuentes de cristal maravillosos y llenarlos de agua, dejando flotar algunas velas que encenderás durante la cena, además puedes aprovechar para crear puntos de luz destacados con triples juegos de velas, bien superpuestas en candelabros, bien sobre alguna plataforma especial.