De escaso tamaño, las halógenas producen gran cantidad de luz blanca y pura. Sin embargo, también generan mucho calor, así que tendremos que tener cuidado en el momento de ubicarlas. Generalmente son utilizadas para ofrecer un haz indirecto, ya que focalizan mucho los puntos de iluminación.
Una opción muy viable para los que quieren deshacerse de las lámparas es empotrar en falsos techos las bombillas. Por otra parte, cabe señalar que la luz halógena es demasiado intensa si estamos muy cerca, por eso siempre deben estar lejos de los ojos.
Estas bombillas son mucho menos agresivas cuando se les coloca un filtro. Una buena opción para evitar esa intensidad de luz es poner una pequeña placa de vidrio, o bien focalizarla a paredes o techos.
Es recomendable usarlas con reguladores de potencia. Otra de sus ventajas es el bajo consumo: normalmente duran el doble que las bombillas convencionales, toda una ventaja en casas como las actuales que consumen gran cantidad de energía debido a los numerosos aparatos eléctricos con los que cuenta.
Las halógenos constituyen una buena alternativa frente a la iluminación convencional, puesto que la luz que proyectan es muy clara y nítida, resaltando ciertos detalles de las estancias que nos interesa distinguir de forma especial.
Para iluminar sutilmente los cuadros son excelentes, ya que destacan los colores del lienzo sin darles demasiados reflejos de luz. Recuerde que nunca deben estar muy próximas: el calor puede estropear la pintura. También son ideales para resaltar ciertos elementos decorativos, sobre todo aquellos compuestos de metal, cerámica o cristal.
Para conocer la apreciación de los expertos, conversamos con el arquitecto Gerardo Jaramillo, quien manifestó que este sistema de iluminación incide en la sensación de frialdad, en comparación, por ejemplo, con las bombillas incandescentes; pero, por otra parte, su efecto luminoso puede ser aprovechado en ciertas áreas de la casa para decorar, dando mayor relevancia a unos elementos frente a otros. Es por ello que, en la mayoría de las casas actuales conviven en armonía los dos sistemas.