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Vuelta a los orígenes


Si eres capaz de visitar Barranquilla y salir de ahí únicamente con fotos y algunos souvenirs, solo puede significar una cosa: no “viviste” Barranquilla.

Si, caso contrario, dejas Barranquilla convencido de que dejaste nuevos amigos, de que el sol brilla diferente sobre el Caribe colombiano y de que nadie fiestea como los barranquilleros, entonces puedes decir que sacaste provecho de tu visita.

Por mi parte, así lo hice. Fui a conocer “la Barranquilla del carnaval” pero me encontré con una ciudad que el resto del año también vive orgullosa de sus orígenes caribeños, siendo el Carnaval apenas un reflejo de este sentimiento que desconoce circunstancias sociales.

 

“Si somos hermanos” escuché cientos de veces a todo el que se percataba de que tenían enfrente a una panameña; al punto de llegar a convencerme por cuatro días de que proveníamos de un mismo origen y de que aquel viaje turístico era más que nada un reencuentro.

Claro está que el barranquillero, alegre y sociable como es, procura que todos se sientan a gusto en su tierra; bendecida, según los lugareños por las prodigiosas aguas del Río Magdalena y el vasto Mar Caribe.

Un lugar en el cual de por sí es fácil sentirse a gusto; el por qué de esta cualidad está en las páginas centrales de esta edición.

 

Restaurantes con cocina de autor, museos, monumentos históricos y una variada arquitectura son parte de la oferta turística de esta pujante ciudad colombiana, que sigue creciendo sin comprometer su autenticidad.

Junto a la orgullosa Barranquilla, encontrarán en nuestras páginas algunos de nuestros últimos descubrimientos locales.


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789928
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América