El espíritu juvenil que enmarca todo su ser es envidiable a la vista de cualquier adolescente que no cuenta con las excelentes condiciones físicas que caracterizan a los miembros del Club de Natación Pioneros de Panamá, fundado desde 27 de abril de 1993.
Han pasado diez años, y a pesar de que el manto blanco del tiempo comenzó a teñir los cabellos de estos enérgicos atletas desde hace mucho tiempo, las ansias de superación y el deseo de gozar de un estado de salud físico y mental normal, los han llevado a dedicar días, horas y minutos a su preparación atlética.
Los 56 miembros del club de natación Pioneros de Panamá, se han convertido en el ejemplo a seguir de muchos otros ciudadanos de edad avanzada, que encontraron el la práctica de la natación, una manera de escapar de la depresión, que con el pasar del tiempo se apoderaba de ellos, o más bien, seguir hasta el final con la actividad que desde muy chicos practicaron.
Son la prueba fehaciente de que con empeño, cualquier cosa se puede lograr, solamente necesitas el apoyo de tu mente, la seguridad y el deseo de querer hacer lo que te has propuesto. Durante diez años los logros han sido inigualables, y cada medalla obtenida refleja el esfuerzo diario de cada uno de estos viejos, pero eficaces atletas.
En este sentido, María G. Candelaria de 68 años de edad y fundadora del club, detalló que en un ambiente de compañerismo, celebraron sus diez años de fundación el pasado viernes 25 de abril con un evento deportivo, realizado en la Piscina Adán Gordón, con la participación de otros grupos de la tercera edad. Así como nadan con tanta agilidad, también tienen fuerzas para bailar. Por ello, la fiesta continúo el sábado 26 de abril, con una cena bailable en el restaurante Waikiki.
"Gracias al Creador, somos lo que somos, y eso se lo agradecemos grandemente", por eso el domingo se realizó una Misa de Acción de Gracia en la Basílica Menor de Don Bosco, y luego se hizo entrega de canastillas en la Sala de Maternidad del Hospital Santo Tomás, exclamó Candelaria.
Sus esfuerzos y dedicaciones son dignas de admirar. Pero estos atletas no podrían llegar a ser tan buenos sin la ayuda de un protagonista, y quién mejor que Carlos "Toto" Barcenas. Este paciente señor, lleva ocho años entrenando a todos los miembros del club. Nos cuenta que se convirtió en entrenador del grupo, de pura casualidad, ya que anteriormente solo era un miembro más, pero al quedarse sin entrenador, él se ofreció y hasta la fecha es el que pone las reglas en el agua.
"Los niños de la Tercera Edad", como cariñosamente "Toto" llama a sus alumnos, han sabido obedecerles y a la vez él se siente muy contento, ya que el compañerismo que reina entre ellos, es una inspiración para trabajar mejor.
Con una cómica sonrisa, "Toto" finalizó diciendo que si sus niños se portan mal, el agua los compone.
10 años bajo el agua
Sus esfuerzos y dedicaciones son dignas de admirar. Pero estos atletas no podrían llegar a ser tan buenos sin la ayuda de un protagonista, y quién mejor que Carlos "Toto" Barcenas.