La saga del famoso niño mago finaliza este mes, pero su embrujo persiste. Miles de fanáticos de Harry Potter se congregaron en el centro de Londres en la espera del estreno mundial de la última película de la serie.
Algunos llegaron desde muy lejos. Un grupo de mexicanos sostenía su bandera y un cartel con elogios a J.K. Rowling, la creadora de la historia de Harry Potter.
Atestaron la plaza Trafalgar, donde una alfombra roja empapada aguardaba a los actores, y la cercana plaza Leicester, lugar en que se encuentra el teatro del estreno, soportando la inevitable lluvia londinense, que ninguna magia es capaz de detener.
Salió el sol cuando varios actores del elenco y los protagonistas Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, junto con Rowling, llegaron a la alfombra roja, firmaron autógrafos e intercambiaron algunas palabras con los fanáticos.
Desde el escenario montado en la plaza Trafalgar, Radcliffe, de 21 años y quien hace el papel del niño brujo desde que tenía 11, dijo que la historia nunca terminaría.
El estreno marca el fin de una era que comenzó cuando Rowling, entonces una escritora joven, publicó “Harry Potter y la piedra filosofal” en 1997. La historia para niños, bien recibida por la crítica, se convirtió en un fenómeno global, una serie de siete libros que ha vendido 450 millones de ejemplares en alrededor del mundo.