Graciela de Feuillboin, Coordinadora del Programa, informó que el Centro Parvulario tiene capacidad para albergar 100 niños/as de 0 a 6 años, comenzó hace mes y medio y ya tiene cerca de 30 niños/as, que se benefician, paralelamente del Programa de Estimulación Temprana, y están en periodo de captación de más beneficiarios/as dentro de las 18 áreas que tiene el Corregimiento de Curundú, sector de alto riesgo social, en donde las generadoras del proyecto, Damas del Club Kiwanis, vieron la necesidad de apoyar a las madres de escasos recursos, cuidando y orientando a los/las niños/as.
Por B/. 10.00 mensuales, los/las niños/as reciben afecto, alimentación, seguimiento del crecimiento del niño, a cargo de expertas de la Universidad de Las Américas, quienes hacen un seguimiento del crecimiento infantil de acuerdo a cada etapa de desarrollo, asegurándose de que no se salten ninguna.
Esta hermosa obra de acción social es posible también gracias a la colaboración de otros sectores de la comunidad. Así vemos que la Junta Comunal donó el lote (las instalaciones tienen una extensión de 400 mts 2, área cerrada) y el Ministerio de la Juventud, la Niñez y la Familia les apoya con el pago de los salarios del personal docente, en tanto que el Honorable Legislador Andrés Vega, donó un laboratorio de cómputo de 15 computadoras para brindar a la comunidad capacitación en tecnología, iniciativa que contó con el respaldo de la empresa que construyó el edificio que donó el piso y así, se van sumando manos y corazones en la promoción de bienestar para la niñez y la adolescencia de Curundú, porque, así son los frutos del amor, como bendiciones, como siemprevivas que florecen por doquier.
Según el censo, en Curundú hay 2,400 niños/as, de hogares humildes en donde la pobreza material, la disgregación familiar, la desnutrición y la necesidad son inquilinos indeseables pero difíciles de desalojar.
Casi el 50% de las madres de los/las niños/as que son atendidos/as en el parvulario, son solteras, por eso valoran el programa, en el cual se está implementando el sistema de becas anuales, de B/.120.00 al que se invita a participar a la gente de buen corazón, explicó la Licda. Carmen Fábrega, del Club Kiwanis Las Perlas.
Al abandonar el lugar no faltaron los adioses cariñosos de los/as niños/as, que con sus brillantes ojos y sus sonrisas inocentes enviaban el mensaje: vale la pena invertir en la niñez.