Cuando la vida golpea fuerte amedrenta, inhibe, limita, impacta, ahoga las esperanzas. Mata de golpe la ilusión. Frustra. Pero hay muchos caminos para recorrerla y esto lo han aprendido quienes como los aldeanos y aldeanas de Kinderdorf International y por ende de las Asociación de Aldeas Infantiles SOS de Panamá han tenido que renacer de las cenizas como el Ave Fenix, volver a aprender a sonreír y reabrir su corazón a la esperanza.
Fulvia Abrego, Juan Mosquera, Zoraida Acosta, Miguel Angel y Jair tienen algo en común: forman parte de la familia de Aldeas SOS.
MADRE Y ABUELA
Fulvia, de 43 años, llegó a las Aldeas SOS de Panamá a los 28 años de edad. Es la madre social más antigua de las Aldeas. Ya tiene hasta nietos que la visitan y le agradecen sus desvelos. Quince años en que ha escrito páginas de amor, solidaridad y en que ha enseñado a niños y niñas en situación especialmente difícil que en el mundo también tienen cabida. Que no les está vedada la felicidad. Que los cristales ya no están empañados y pueden mirar la vida de frente.
ALEVANTATE MUCHACHO...
Un día común en las Aldeas incluye en épocas de clases levantarse temprano y alistarse para ir al colegio mientras mamá prepara el desayuno y la merienda escolar. Los mayorcitos, como en todo hogar, ayudan a los más pequeños. El olor a café, a tortillas, el bullicio de la chiquillada, las recomendaciones no fallan. Como tampoco el abrazo de despedida y el mutuo deseo de un buen día.
APRENDIENDO A AMAR
En los hogares SOS se aprende a amar, reír, olvidar, compartir, perdonar...También se aprende a ser hombres y mujeres de bien. A enlazar estrellas.
Hay deberes y derechos. Las responsabilidades se comparten. La disciplina y el diálogo van de la mano y así es más fácil entender que en la vida todos caben y se pueden lograr metas pero se requiere esfuerzo.
Hay tareas escolares y quehaceres a los que no se puede dar la espalda. Tampoco a las realidades que abofetearon a tierna edad al individuo y remecieron todo su ser. Por esto es que con cariño se enseña a aldeanitos y aldeanitas a compartir, a ayudar a superar estadios de tristeza, a entender que...sí, hay espinas, pero también rosas en el camino.
Los niños tienen su recámara y las niñas la suya. La crianza en el hogar indica que hay normas. Y en medio de todo se respeta la individualidad. A los hermanos biológicos se les mantiene unidos, para que les sea más fácil reconstruir su vida y vencer los miedos, traumas y frustraciones.
EL JUEGO
Jugar es toda una aventura en donde participa desde el más pequeñín y en que la imaginación sale a flote. El medio provee recursos y las cabecitas se unen e idean nuevos juegos: Pasear sobre un carrito de bomberos al bebé, pedalear en bicicletas, patinar, el escondido....
ORGANIZACION
Cada madre es una administradora. Ella dicta las pautas en casa. Hace un presupuesto y con el dinero que se le asigna trata de hacer maravillas para que rinda lo más posible. Ella es la amiga, consejera, guía...
FORMACION INTEGRAL
Hay que llenar vacíos en las vidas afectivas de estos niños y estas niñas. Hay que sanar heridas. Abrir puentes de comunicación. Las madres, tías, psicólogas y el padre (en las Aldeas SOS de Panamá esta figura la encarna Juan Mosquera quien tiene 93 hijos e hijas en ella. El tiene en Chiriquí sus hijos biológicos. Empezó a laborar con las Aldeas SOS en 1997 y bendice la hora en que aceptó el reto) dan lo mejor de sí en esta hermosa obra de amor donde son eslabones entre el triste ayer de estas criaturas y el prometedor mañana que empieza a forjarse desde que forman parte de la organización SOS.
A COMER SE DIJO
Llegó la hora de comer y están prestos. Bien ordenaditos se sientan a la mesa. Bendicen los alimentos y como en todo hogar se habla de los temas del día, la vida en el colegio, los juegos y se trata de pasarla bien mientras se degustan las viandas.
Las mayorcitas ayudan a mamá y las tías. Ellas tienen que ir aprendiendo. Serán señoritas útiles y cuando busquen pareja no tendrán problemas porque aprendieron a llevar una casa. Y es que el hogar es una empresa en que los asociados tienen todos un rol que hay que cumplir para mantener el balance de la relación.
AGENDA SEMANAL VERSATIL
La consejería, asesoría, clases extracurriculares, actividades deportivas y artísticas (para descubrir los talentos que abundan por doquier entre aldeanitos y aldeanitas) forman parte de la agenda semanal de la Familia SOS, donde los padrinos, colaboradores y amigos juegan un papel importante. También hay paseos, presentaciones de la Estudiantina, tardes de compras, visitas de los padrinos, una Noche en Viena que es la actividad de gala anual a la que asiste el Presidente de Kinderdorf International, Helmut Kutin.
AMAR A SOS ES FACIL
A estos niños y niñas, a la mayoría de los cuales les faltó cariño, ahora les sobran quienes los quieren. Es difícil rehusarse a querer a quienes piden atención y amor a gritos. Esto lo sabe la comunidad que año tras año respalda la noble labor de la Asociación de Aldeas SOS de Panamá y que en esta ocasión tiene la oportunidad de apoyar el TELEBINGO SOS, que jugará el sábado 30 de enero con 1.008 premios por un monto de más de medio millón de balboas entre los que se pueden mencionar 100 cuentas de ahorros por B/. 200.00 en el Banco General, dos automóviles marca Toyota, viajes, bonos para comprar mercancías en supermercados y mueblerías o para combustible y lubricantes, equipos de sonido, computadoras, electrodomésticos. Y mucho más. Y, sobre todo el gran premio inmensurable que representa la satisfacción de saber que con tu aporte ayudas a sembrar de esperanzas el camino que les queda por recorrer a niños y niñas que en sus primeros años tuvieron como compañeros al dolor, la indiferencia, el maltrato porque la vida les pagó con una mala moneda.