El mensaje principal fue una mezcla de indolencia con rechazo, ya que aunque hubo 28 que se mostraron opuestas, sólo nueve personas lo dijeron abiertamente, sin rodeos y de manera tajante, las demás expresaba su negación a aceptar esa posibilidad en nuestro medio luego de haber dicho que ni es asunto suyo, ni les importa lo que hagan o dejen de hacer los homosexuales en el país, después que no afecten a terceros.
Hubo dos jóvenes mujeres (19 y 23 años, respectivamente) y un hombre (27 años) también joven, que estuvieron de acuerdo.
Hubo quienes lo denominaban un nuevo estilo de vida, estuvieron también los y las que arguían o apelaban a los derechos de los homosexuales a actuar con libertad y a "tener una familia".
La mayoría (19) de las personas encuestadas tiene entre 18 y 25 años, cuatro entre 25 y 35, en tanto que el resto (por lo general los que rechazaban la idea de cuajo, a excepción de un septuagenario al que no le daba ni frío ni calor) tenía más de 50 y hasta 67. Valga decir que entre los jóvenes también hubo quienes se negaban a aceptar algo así.
A la hora de opinar, entre quienes se oponen a la idea de que dos homosexuales se casen abundaron los adjetivos calificativos, como: "irregular", "locura", "aberración", "inmoralidad", "insensatez", "mal", "liberación", "negativo". Igualmente, expresiones como: "va contra la ley de Dios", "atenta contra los preceptos cristianos", "contradice lo que La Biblia enseña", "...por algo hizo Dios al hombre y a la mujer", "es como mezclar el agua con el aceite".
A continuación opiniones que desaprueban la idea, entre paréntesis aparecen la edad y el género de los/las encuestados:
"Mi opinión es que no debe existir ningún homosexual. No creo en esa depravación. Esa gente no le ve la cara a Dios" (47, m).
"De acuerdo a lo que el ministerio enseña es una aberración, porque Dios da todos los preceptos". (59, h).
"No debe ser. Es una locura." (64, h).
"Yo soy católica y me parece que eso es una aberración aunque la gente dice que el homosexual nace, pero creo que se hace". (31, m).
"Eso no es correcto. No estoy de acuerdo". (20, m).
"En sí el matrimonio visto desde el punto de vista de lo que sería religioso está mal. Desde el punto de vista jurídico también está mal. Pero, todo el mundo es libre de actuar y hacer como quiere". (20, h).
"No lo veo bien porque para mí las personas que tienen una naturaleza homosexual son personas que no piensan nada bueno. Es una locura. Es como si se mezclara el agua con el aceite". (20, m).
"Para mí es totalmente irregular. Es una inmoralidad porque se contraviene por un lado lo dispuesto en las leyes nuestras y por el otro lado está en contra de los criterios de la religión Católica. La Biblia establece muy bien cuáles y cómo deben ser las relaciones de pareja". (58, h).
"Desacuerdo. Por la proyección social que tendría y el efecto multiplicador si tuviera el aval. Es un aval institucional. Está bien que se tolere que haya relación, pro tanto como matrimonio, no lo veo". (67, h).
La opinión anterior, de un humanista de la Universidad de Panamá, la complementó con el siguiente plantemamiento: "Esto encaja en el amoralismo, espíritu epicúreo, mentalidad hedonista. Ante los problemas de la vida, la gente se refugia en el placer para compensar. No importa hacer qué, después de que le cause placer".
Ahora bien, añadió que "hay tres reglas que dan algunos psiquiatras con respecto al tema de la sexualidad. Todo está permitido siempre y cuando...
Que no haya engaño.
Si no le hace daño a terceras personas. Pero hoy la gente se excusa en que la deslealtad con discreción se obvia.
Que no se haga daño a sí mismo, que no ponga en peligro su salud. Sin embargo, la penetración anal tiene que tener consecuencias fisiológicas".
"Sí. No lo veo mal, porque ellos saben lo que hacen y el problema está en que nuestra cultura no está acostumbrada a ver eso. De unos años para acá es que hacen más pública su relación. Mejor que se sepa que es un homosexual a que ande con mujeres y con hombres a la vez". (19, m).
"Relativo, ¿no? Pero, normal. A mí no me molesta. Si ellos se quieren casar y suben la economía del país por mí está bien. Después que tengan plata para comprar carro, comprar casa y muebles". (h, 27).
"Yo realmente estoy de acuerdo. Si ellos nacen así tienen que tener una vida homosexual. Quieren tener "familia"" (23, m).
Finalmente, aquellos a quienes les es indiferente expresaron entre otras cosas : "Que cada uno haga su vida como pueda", "Me da igual", "No me interesa", "Si ellos quieren", "Si son felices así", "Es asunto suyo", "No me molesta", "Con tal que no se metan con uno tienen derecho". ¿Es un aval disfrazado?