Variedades

Abuela y madre del nuevo siglo


Luego de traer sus niños al mundo y del arduo trabajo que implica su crianza, las madres merecen un poco de tiempo para cuidarse, arreglarse y mantenerse bonitas. Atrás quedan aquellos tiempos en que las mujeres vivían en una esclavitud, limitadas única y exclusivamente a realizar el trabajo del hogar (lavar, cocinar, limpiar).
Actualmente las madres comparten las mismas responsabilidades que los hombres, para llevar un sustento mensual a su hogar y hacer más liviana la economía familiar.
La vida de la mujer actual está llena de compromisos, pero esto no es motivo para que descuide su apariencia personal. La apariencia no lo es todo, sin embargo, el lucir un cuerpo bonito y en forma las motiva y ayuda a sentirse bien.
Para aquellas mamás que aún no se deciden a inscribirse en una clase de aeróbicos, éste es el momento adecuado para hacerlo. Una rutina completa de ejercicios (aeróbicos y máquinas) la ayudará a mantener los músculos y huesos en buen estado y así prevenir los molestos síntomas de la vejez.
La profesora Rosa M. Robles B. es un ejemplo de que se pueden practicar actividades físicas durante toda su vida, sin que esto le haya impedido realizarse en lo personal y profesional. Rosa, con 50 años de edad, 27 de matrimonio, con 2 hijos varones, Carlos y Roberto Lugo de 21 y 25 años respectivamente, es además la orgullosa abuela de Rebeca.
Ella se inicia en el deporte desde muy temprana edad, dedicándose a la esgrima, bajo la dirección del Maestro de Armas, profesor Luis Tovar Jované (q.e.p.d.), en la Piscina Adán Gordón, logrando obtener importantes méritos en esta competencia. Forma parte del Equipo de Gimnasia Olímpica que participa en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Panamá en 1970, luego en 1973 obtiene la medalla de oro por equipo en la misma competencia.
Cursó estudios en la Escuela de Educación Física en la Universidad de Panamá, obtuvo diploma de Danza Moderna en la Escuela Nacional de Danzas, es instructora certificada de Danza Aeróbica del América Fitnes Aerobics Association con 20 años de experiencia.
Ha participado en convenciones internacionales y anuales de aeróbicos de I.D.E.A. celebradas en distintas ciudades de los Estados Unidos durante los últimos diez años.
Actualmente es instructora y coordinadora de ejercicios aeróbicos en el "Panama Sports Club" e instructora en el Club Unión.
Es importante recordar que no se envejece si mantiene una actitud positiva, así que, prepare sus zapatillas y un buen leotardo e inscríbase en una clase de aeróbico ¡ya!.
En esta oportunidad Rosa dará motivadores consejos que ayudarán a que todas la madres se animen y se inscriban en una clase de aeróbicos.
Se han realizado muchas investigaciones y estudios y al final todas dan como resultado que el ejercicio físico es un elemento que contrarresta una serie de alteraciones y síndromes que se manifiestan en muchas formas: agotamiento, úlceras, arritmia cardiaca, insomnio, dolores en la parte baja de la espalda, acumulación del exceso de grasa (gordura), depresión, ansiedad y diversas enfermedades que constituyen retos físicos que nos limitan la capacidad de disfrutar la vida a plenitud.
Estudios sobre el desarrollo, crecimiento, envejecimiento y ejercicio físico (Saavedra, C. Journal of Sport Medicine. Vol. 23, n. 9, USA), comprueban que la disminución de actividad física y el sedentarismo, fenómeno que en la mujer está presente desde temprana edad, mantienen una relación directa con los trastornos que sufre y siente la mujer durante su diario vivir. Además, estas investigaciones representan un gran cambio en el pensamiento de algo que hemos dado por sentado durante largo tiempo: que el perder fuerza muscular (una condición llamada sarcopenia) es una parte inevitable del envejecimiento.
Es verdad que nuestras aptitudes físicas las vamos perdiendo desde muy jóvenes, a partir de los 25 años el corazón y los pulmones van perdiendo eficiencia paulatinamente; y a partir de los 30 años vamos debilitándonos, nuestra fuerza y vigor muscular van mermando poco a poco, pero la buena noticia es que no importa que sea hombre o mujer, alto o bajo, gordo o delgado, competitivo o no; todo su organismo funcionará mejor si hace ejercicio físico regularmente.
Sin embargo, no todos los ejercicios son iguales. El mejor para la salud cardiovascular es el ejercicio aeróbico. Estos ejercicios deben ser rítmicos, de larga duración y de intensidad baja y que por lo general se sitúan en frecuencias cardíacas que van desde el 45% al 75% de pulsación máxima. La caminata, montar bicicleta, bailar, nadar, el trote, la danza aeróbica, saltar soga, el "step", etc, son ejemplos de ejercicios aeróbicos que se pueden practicar. El ejercicio aeróbico fortalece su corazón al hacerlo latir más fuerte. Sus músculos aumentan también su capacidad de utilizar oxígeno, y se libera más oxígeno en ellos, lo que aumenta su capacidad de trabajo. A la larga, el ejercicio físico realizado regularmente (3 a 4 veces por semana) y de 30 a 45 minutos cada sesión, entrena a su corazón para ser más eficaz, y va a necesitar latir menos veces para funcionar igual cuando usted esté en reposo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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