El protagonismo adquirido en las últimas décadas por el cuarto de baño, convertido en un lugar de relax y esparcimiento, ha hecho que los fabricantes de accesorios y elementos decorativos tengan en cuenta, a la hora de diseñar sus artículos, las distintas situaciones que pueden darse en las viviendas.
Es decir, la industria a la hora de diseñar y crear sus productos tiene muy presente la existencia de cuartos de baños pequeños y oscuros; y sin ninguna entrada de aire y menos aún de luz natural.
También saben que existen, cuartos de baños grandes y luminosos con salida al exterior y abundante entrada de aire, luz y sol. Estos espacios, aparentemente no tienen mayor problema a la hora de decorarlos. Sin embargo, también exigen determinados elementos.
Aunque el mercado ofrece accesorios y elementos para todas las situaciones, conviene informarse de cuáles son los más adecuados a las necesidades de los usuarios del recinto. Pues tanto el diseño como los materiales y los colores juegan un papel muy importante en la integración de la persona en el ambiente.
Diversos estudios han puesto de manifiesto que una decoración inadecuada del cuarto de baño influye significativamente en la frecuencia con que éste se usa y en el tiempo que se permanece en él.
La fuerza y sofisticación decorativa de un cuarto de baño se construye a base de múltiples objetos prácticos y funcionales, que sirvan a la vez de accesorios modernizadores del recinto y acogedores visualmente. Es el caso de las alfombrillas para el W.C, o la báscula para controlar el peso.
Los objetos más diversos pueden encontrarse elaborados en distintos tipos de materiales y todos de excelente calidad. Desde el latón y el cristal transparente, al cromo, níquel negro y chapado en oro al plástico coloreado en divertidos y refrescantes colores.
LA FUNCION DE LOS ACCESORIOS
Por lo general, en el cuarto de baño se necesitan cantidad de pequeños accesorios para el cuidado personal: dosificador de jabón; bandeja o frasco para peines y pasta dentífrica; espejo; toalleros, portapapeles higiénico, y otros pequeños detalles.
Cada individuo en la familia tiene sus necesidades; los hombres necesitan objetos que les son imprescindibles para el aseo diario: brochas, maquinillas de afeitado...
Las mujeres, pinceles de maquillaje, tarros para guardar el algodón y cajas con distintos compartimentos para frasquitos y otros usos imprevistos. Todo esto se puede encontrar en el mercado con formas decorativas para que adornen el ambiente y ocupen el mínimo espacio posible.
Los diversos materiales posibilitan que se fabriquen accesorios adaptables a cualquier habitación y conviertan ésta en un espacio alegre y agradable a la vista. Es decir, además de cumplir una misión funcional sirven como elementos decorativos.
Gracias a la transparencia del metacrilato los objetos fabricados con este material se adaptan tanto al estilo clásico como al vanguardista o rústico. Otro tanto sucede con los accesorios fabricados en plástico.
Los elementos plásticos, además de ser seguros, permiten, por su bajo precio, cambiar la decoración de los cuartos de baños con cierta regularidad. También sirven para dormitorios infantiles si se saben integrar en el mobiliario principal.
La cerámica y la porcelana, tanto en estilos clásicos como modernos caben en cualquier espacio y ofrecen la ventaja de poder situarse en cualquier ambiente decorativo. Los juegos de baño realizados en madera están especialmente indicados para líneas rústicas.
La madera, aunque combina a la perfección con la porcelana, no es aconsejable en cuartos de baños húmedos, pequeños y oscuros. En cuanto al cristal, combina con la cerámica y el latón, pero sólo se aconseja para líneas de diseños muy vanguardistas.
ACCESORIOS COMUNES
Lo mismo sucede con la madera laqueada en colores fuera de lo común, como el negro, que sólo es aconsejable en espacios amplios y muy luminosos. La grifería en estos casos debe ser de color blanco para marcar una línea más homogénea.
Otro material muy empleado en la confección de accesorios para baño es el alabastro. Es el ideal para ambientes clásicos; el cristal y el metal se recomiendan para baños pequeños. Resulta muy decorativo combinar el latón y el cristal. El primero es inalterable y duradero y resulta especialmente vistoso y el segundo es un material resistente a la humedad y además aumenta visualmente el espacio.
En baños pequeño resulta muy práctico poner un pequeño espejo con un sistema de acordeón adosado a la pared. Los hay a juego con la jabonera, el portacepillos y bote para los algodones. También existen las copias de piezas antiguas de juego de peine y cepillos, la mayorías son copias de los toalleros del XVIII y finales del XIX.
En el campo de los toalleros la variedad de estilo, formas, materiales y colores es casi infinita, ya que los fabricantes tratan de ofrecer un toallero para cada espacio, estilo decorativo y ubicación espacial del cuarto de baño. Para el lavado, la ducha o el bidé, los toalleros son básicamente de dos tipos. Los que tienen forma de aro, tanto cerrado como abierto y, los que pueden utilizarse indistintamente para el lavado, el bidé o el baño y que se caracterizan por ser portátiles.
El toallero de pie cuenta con un aro superior y tres más hacia mitad de la barra que permiten colgar múltiples toallas y ocupa un espacio mínimo. Los más económicos y tradicionales son de hierro lacado. Los de latón están diseñados para que combinen con otros materiales más modernos.
Para cuartos de baños espaciosos, luminosos pero húmedos se indican toalleros eléctricos. Este tipo de toallero también puede colocarse en armarios bajolavados.
EN LOS BAÑOS INFANTILES EL LATON COLOREADO Y EL PLASTICO
Para familia numerosa el toalleros de latón en forma de caballete con dos o tres barras a las que pueden añadirse aros para colgar tantas toallas como sea necesario. Los calienta-toallas, de pie o pared, que funcionan con electricidad son ideales para lugares húmedos.
Son seguros, no gastan mucha energía y además, al estar dotados de termostato, se pueden tener siempre enchufados. Los de acero o aluminio también son muy resistentes a la humedad y, los de latón, aunque pueden rayarse, poseen un acabado especial que los haces más duraderos.