Ni es una prosituta ni le robó la cartera ni el móvil, tal y como asegura Charlie Sheen. Capri Anderson, 22 años y actriz porno, sostiene que se comportó como una perfecta acompañante hasta que el actor subido de alcohol y cocaína- empezó a proferir gritos y a destrozar el mobiliario de la suite del hotel Plaza.
La actriz asegura que mantuvo relaciones con el actor y que habían consumido drogas, pero de repente él enloqueció.