En la elaboración del presente informe, expertos en el tema dieron a conocer que cuando se trata de los conocidos "acosadores profesionales", existen patologías que pueden conducir a individuos -hombres o mujeres - a problemas mentales, y que - como si se tratara de un guión cinematográfico o de una de las tantas películas que se han filmado sobre el tema-, pueden conducir a una situación de peligro incluyendo...¡un asesinato!.
Este tipo de situaciones merecen una atención muy especial, de allí que, la o el afectado, debe tener en cuenta que este tipo de acciones pueden convertirse en peligrosas, por lo que -dijeron- hay que tener cuidado.
Queda entonces claro que cuando son individuos que tratan de tocar a damas o que les dicen palabras (muchas veces vulgares), o el vecino que no deja en paz a la vecina con sus miradas, "piropos" o insinuaciones, ¡no es un acoso!.
Pero sí lo es, cuando se trata de manejo de poder. Jefes ( o jefas) que lo aprovechan como mecanismo de presión con sus subalternos, para lograr a cambio de puestos, ascensos, mejores sueldos, etc, algo que la mayoría siempre busca y que es el que provoca el acoso: el deseo sexual.