Después de 9 meses de sufrir todos los malestares del embarazo y casi perder el aliento durante el alumbramiento, viene la bendición más grande del mundo: ser madre y con ello el acto de amor más desinteresado del mundo: amamantar.
Esa cercanía y contacto crea un vínculo muy fuerte y especial entre la madre y el bebé, además de los beneficios nutricionales que esta aporta.
Hay estudios que demuestran que si se alimenta al bebé exclusivamente con leche materna hasta que tenga por lo menos tres meses de edad, podrías prevenirlo de contraer muchas enfermedades. Al dar pecho, tu bebé también se nutre de tu cariño, el contacto directo con tu piel, y la seguridad que siente en tus brazos.
La Organización Mundial de la Salud y los especialistas la recomiendan como modo exclusivo de alimentación durante los primeros 6 meses; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos.
¿Por qué es la mejor?
La leche humana está compuesta en el 88% por agua, la carga renal de solutos es 3 veces menor a la de cualquier fórmula comercial, lo que permite que el riñón (que solo tiene una capacidad de filtración del 25%), mantenga su función adecuadamente y el bebé no requiere ser hidratado con agua, té, jugos o fórmulas aún en lugares muy calurosos.
Hoy hasta el siete de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.
Si eres de las que está pasando por el periodo de amamantar y estás indecisa de si es conveniente, deberías detenerte a leer cuáles son los beneficios que trae la lactancia:
Los beneficios de la lactancia materna son muchos para la familia, la leche materna es económica, pues no deben de pagar por ella, es accesible pues el bebé solo basta con succionar adecuadamente y a libre demanda y obtendrá una alimentación óptima, es segura y suficiente ya que una mujer sana está capacitada para alimentar a su hijo con leche materna de forma exclusiva hasta los 6 meses de vida y con alimentación complementaria desde los 6 meses en adelante cuando los requerimientos del niño de hierro y micronutrientes son mayores, así lo explicó el Dr José Daniel Cención Z, especialista en pediatría.
Se ha descrito que un bebé que recibe lactancia materna exclusiva tendrá mejor agudeza visual , mejor desarrollo cognitivo, mejor coeficiente intelectual, menor aparición de caries dentales, un mejor desarrollo de los arcos dentales, menor necesidad de amigdalectomias, menos alergias y un mejor estado inmunológico, un niño que recibe lactancia materna presentará menor cantidad de infecciones respiratorias como neumonías y menor intensidad de enfermedades gastrointestinales (diarreas), menor constipación. Se disminuye la posibilidad de enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, obesidad, cáncer leucemia, linfoma, enfermedad intestinal inflamatoria etc.