A Josh Sussman, a quien recordamos por su papel de Jacob Ben Israel en Glee, le quitaron $30 mil dólares de la manera más fácil, ¿quién? ..una productora fantasma.
De acuerdo con TMZ, Sussman hizo un trato con Mikel Dusi y Gold Rush Pictures para llevar a cabo una película llamada "Wally's Revenge", sin sospechar que desde hace dos años la empresa había desaparecido.
Cuando el actor se dio cuenta de su inexistencia, inmediatamente puso la demanda asegurando que entregó el cheque por $30 mil para ayudar al desarrollo de la película, debido a que Mikel Dusi le prometió regresarle el dinero dentro de 90 días más el 20%.
Sussman advierte que no le regresaron el dinero y que por si fuera poco, Dusi, le pidió otros $50 mil dólares si quería estar en la cinta.