Una profesora perdió su trabajo, luego de que la escuela religiosa en que trabajaba descubriera que es actriz, pero no cualquier actriz. La mujer se desenvuelve en el mundo del porno con el nombre Julia Pink.
La exprofesora trabajó por 17 años para la Asociación Federal Evangélica Alemana enseñando a niños y supervisando a adultos con discapacidad, por lo que al ser despedida apeló el fallo, considerando que puede promover valores cristianos y ser actriz al mismo tiempo. “Soy católica y creyente. Visito clubs swingers y hago porno, pero ¿eso qué?”.