Alejandra, que sabe por experiencia propia que a veces el amor se rompe, no ha querido dejar cabos sueltos. Cuatro días antes de contraer matrimonio, el pasado 3 de marzo, la entonces todavía princesa Alejandra y su futuro esposo, Martin Jørgensen, firmaron un pacto prematrimonial en el que el fotógrafo renuncia a reclamar una parte de los bienes de la ahora Condesa de Frederiksborg, en caso de divorcio, según informa la revista danesa Billed-Bladet.
Si el matrimonio termina en divorcio, Alejandra no tendrá que pagarle una sola corona a Martin y podrá seguir viviendo en su lujosa villa de Hellerup, un barrio exclusivo a las afueras de Copenhague.
Según publicó El Universal, de México, una fuente, de la cual no mencionan su nombre, señaló que las fotos no fueron truqueadas "fueron tomadas con un celular. El Enquirer tuvo que decir que ellos recrearon aspectos del cuerpo para proteger a su informante. Sí hubo alguien que pudo ver el cadáver".