Las sesiones de pesas siempre deben comenzar con una rutina de calentamiento, que permita incrementar el ritmo cardiaco, la circulación sanguínea, la temperatura de los músculos y tejidos conectivos -forzar los músculos cuando están fríos puede dañarlos-. Tampoco hay que olvidar los ejercicios de elongación, que deben hacerse en forma lenta y gradual. De esta forma será efectivo el entrenamiento.