Un informe de la Junta Estatal Médica de California reveló que algunas celebridades de Hollywood, entre ellas Winona Ryder, recibían fácilmente recetas para sustancias adictivas de un médico local. El informe afirma que el médico, Jules Mark Lusman, de 49 años, visitaba a los ricos o famosos en sus residencias y los examinaba brevemente, para luego recetarles narcóticos que de otro modo habrían tenido que comprar en las calles.
La junta revocó la licencia médica de Lusman la semana pasada. Candis Cohen, dijo que era posible que se iniciase un proceso judicial contra el médico. En una entrevista televisiva transmitida el lunes, Lusman calificó de "muy injusta" la decisión de revocar su licencia. La entrevista fue concedida al programa "Inside Edition" desde la residencia de su madre en Sudáfrica.
El médico señala que por hacerlo no se considera con ninguna potestad divina, sino como un mediador entre la naturaleza y la ciencia que con ayuda de Dios le brinda la oportunidad a las parejas de ser padres.
La iglesia también se opone porque en los procesos se atenta contra la vida al desechar embriones, porque cultivar varios embriones y congelarlos para después desecharlos llevando consigo vida, manifiesta que no es partidario del método, ya que se hace necesario sólo uno o dos.
Además aclara que en su práctica no congela embriones, ya que respeta la vida. Añade que para evitar atentar contra la vida de los embriones, la mejor forma es guardar las muestras sin fertilizarlas y así si tienen que desechar no se pierde una vida, porque los ovocitos y espermas en sí no tienen vida.
De acuerdo con Bárbara Iñigo, quien es madre de un niño de un año, por medio de la reproducción asistida, los procesos de la ciencia médica le permiten a madres como ella hacer su sueño realidad.
Cuenta que primero los médicos la sometieron a tratamientos, pero cuando pasaba el tiempo y no veía resultados era un luto, por lo que aconseja a las parejas con problemas de infertilidad a intentarlo con las técnicas de reproducción asistida, ya que es un método más seguro y menos doloroso emocionalmente.
Sostiene que para querer a un niño no es necesario siquiera que sea hijo biológico y el apego maternal nace con cada síntoma y movimiento del bebé, por lo que, no concebirlo en una fertilización normal no le resta el amor que se le tiene a un hijo.