Estamos hablando de los anabólicos, los cuales son definidos por la doctora Etniza D. George como medicamentos y suplementos que promueven el crecimiento de tejidos corporales mediante la estimulación de la producción de proteínas. La doctora, especialista en temas de nutrición, asegura que hay muchos productos con efectos anabólicos, algunos hormonales y otros no. La doctora sólo recomienda el uso de algunos productos que caen dentro de esta última categoría para aquellos interesados en el fisiculturismo o que simplemente desean cambiar su apariencia personal.
Entre las sustancias hormonales más comúnmente empleadas (especialmente por los atletas) se encuentran los esteroides anabólicos, la gonadotropina coriónica humana, hormona luteinizante, hormona de crecimiento y la insulina.
Los productos no hormonales de mayor uso son: los beta-2-agonistas, los suplementos naturales como la creatina, el HMB, la glutamina, y diversos aminoácidos, vitaminas y minerales.
Los estereoides anabólicos contribuyen a acrecentar características masculinas sexuales, como por ejemplo, desarrollo del testículo, pelo corporal y engrosamiento de las cuerdas vocales. Es por ello que los mismos son de utilidad terapéutica en el tratamiento de deficiencias hormonales que acompañan ciertas enfermedades.
Aunque algunos atletas utilizan esteroides anabólicos ya que les permite mejorar significativamente su desempeño fìsico, estas sustancias son consideradas ilícitas por todas las organizaciones deportivas. Es por ello que la doctora George no recomienda su uso.
Es más, la doctora se lamenta del escaso control que en Panamá existe con respecto a estos medicamentos, los cuales, incluso los más dañinos, pueden ser obtenidos en practicamente cualquier farmacia de la localidad, además de algunos gimnasios y “spas”. “Esto no es así en otros países, donde los anabólicos son considerados sustancias de control estricto”, agregó.
George señala que a nivel local existe un “mercado negro” muy lucrativo de esteroides anabólicos. Afirma que existen personas “inescrupulosas” que semanalmente ganan cientos de dólares “vendiendo drogas anabólicas a aquellos que desconocen los riesgos en salud que corren al consumir estos productos”. En cuanto a los anabólicos no hormonales, la doctora advierte que el usuario debe tener algo de paciencia, ya que el verdadero incremento en la fibra muscular viene a ocurrir hasta 6 semanas después de haber empezado su uso. Durante las primeras semanas se puede notar efectivamente un aumento de tamaño en los músculos, pero esto sólo es porque los mismos se hinchan ya que empiezan a retener agua.
Aunque en estos casos la eficiencia de los anabólicos no hormonales ha sido comprobada, los mismos no trabajan por sí solos. Como subraya Jacques Tibi, gerente general de la Arsenal Sport Nutrition, tienda especializada en suplementos nutritivos, su utilización debe estar acompañado de una alimentación sana y de una consistente rutina de ejercicios.
En su tienda especializada Tibi cuenta con una amplia selección de los denominados “weight gainers”, productos anabólicos no hormonales que sirven como suplementos nutritivos y que asegura que no tienen ningún tipo de efecto secundario.
Los mismos vienen en varias formas, aunque las variedades más populares se venden como batidos y barras, cada una de las cuales puede equivaler hasta tres comidas regulares
Ya que para lograr un incremento rápido y seguro en la masa muscular es necesario aumentar la ingesta diaria de proteínas, carbohidratos, vitaminas y calorías, Tibi recomienda que en vez de consumir 6 comidas diarias (que lo único que aumentaría sería el tamaño de su vientre) la persona se tome dos batidos adicionalmente a sus tres comidas cotidianas.
Eso sí, el propietario de Arsenal subraya el hecho de se tiene que estar muy pendiente de la calidad de producto que se consume, ya que existen “weight gainers” de muy pobre calidad que, que contienen un alto nivel de azùcar y grasa, que en vez de ayudar a la persona a mejorar su imagen lo que va a hacer es engordarla.
En cuanto a la rutina de ejercicios que debe ser practicada conjuntamente con los anabólicos no hormonales, la doctora George indica que la misma debe abarcar
Aunque este motivo podría parecer frívolo, la doctora no critica este anhelo de perfeccionamiento personal de sus pacientes. Lo que más le preocupa es que este tipo de suplementos nutritivos se usen sin la supervisión médica adecuada, como en efecto sucede cuando las personas adquieren estos productos en una tienda o farmacia sin haber consultado previamente con un doctor.
Para Tibi los “weight gainers” y los anabólicos no hormonales no solo son útiles para mejorar la apariencia, sino que también pueden ser usados por personas que, debido a su ajetreado estilo de vida o por problemas relacionados con la vejez, no puedan alimentarse como es debido.
Director: Juan Carlos Fresnadillo
Elenco: Leo Sbaraglia, Eusebio Poncela y Max Von Sydow