Sobre el piso de baldosas verdes yacían discos de Frank Sinatra, ropa sucia y bolsas de las más exclusivas tiendas de Beverly Hills. En la mesa de noche, 15 botellas plásticas de pastillas.
Norma Jean Baker murió a los 36 años de edad con la bocina de su teléfono en la mano. Marilyn Monroe, nunca: 40 años más tarde continúa encantando gracias a las imágenes en las que quedó por siempre joven, sexy y juguetona.
Cuatro décadas después de que muriera quien describió a Hollywood como "un lugar donde te pagan miles de dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma", las teorías de conspiración sobre la manera en que murió siguen surgiendo. La más reciente, presentada en forma de libro por la periodista Wendy Leigh, asegura que Marilyn Monroe fue asesinada por la mafia que intentaba incriminar a sus aguerrido enemigo, Bobby Kennedy -Fiscal General y amante de la estrella.
Según Leigh, Marilyn tenía demasiada experiencia con drogas como para tomar una sobredosis accidentalmente. Sus acciones y estado mental durante los meses anteriores a su muerte no sugieren propensión al suicidio. Además, las magulladuras que le encontraron en los brazos, las piernas, la cadera y la espalda de Marilyn son señales de un forcejeo violento antes de morir.
La teoría de la escritora del libro "Las cartas secretas" es que asesinos contratados por los mafiosos Jimmy Hoffa y Sam Giancana la forzaron a tomar una droga hipnótica y luego le suministraron un enema mortal. Al parecer, el método -que no deja residuos en el estómago- había sido utilizado el año anterior en varios casos relacionados con la mafia.
Lo que se buscaba -según Leigh- era desacreditar a Bobby Kennedy, haciendo parecer que había mandado a matar a Marilyn para evitar que ella hiciera público su affair. El Fiscal General adelantaba en esos momentos una cruzada contra el crimen organizado.
Su ex esposo Joe DiMaggio la enterró y no permitió que ninguna celebridad fuera al funeral. Durante los siguientes veinte años, le enviaría un ramo de rosas tres veces a la semana.
Así como parecen no agotarse las versiones sobre la muerte de Marilyn, en el caso de las cosas memorables de la que se nutren sus fanáticos parece salir de un barril sin fondo.