Ícono incontestable del pop, Prince murió a los 57 años ayer en su estudio de Paisley Park, situado en Chanhassen, según confirmó la agencia Associated Press.
La Policía no aporta hasta ahora más detalles, excepto la confirmación de que investigaba una muerte. "Un varón que no respira", fue la frase que emitió la radio de la Policía en respuesta al aviso llegado desde el estudio. Pocos segundos después, esa misma radio emitía el mensaje de que se estaba practicando un masaje cardiorrespiratorio, CPR. La cuenta de Twitter de la Policía del condado de Carver, lugar donde está la residencia de Prince, informa que hay varias patrullas investigando la muerte.
Según informó TMZ la semana pasada, Prince llevaba varias semanas luchando contra una persistente gripe que, a comienzos de mes, lo obligó a cancelar dos conciertos. Aunque seguía sin estar totalmente recuperado, el artista sí realizó el que tenía previsto en Atlanta el 14 de abril. Al día siguiente; sin embargo, cuando regresaba a su casa, su avión tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Moline, Illinois, donde fue tratado durante tres horas en un hospital.
No se reveló en ese momento la causa de la emergencia médica. Se suponía que Prince reanudaría este jueves sus actuaciones, según TMZ.
El pasado noviembre, Prince canceló su gira europea con motivo de los atentados de París. "Debido a los trágicos sucesos de París, ICO (agencia organizadora de la gira europea) nos ha comunicado su decisión de posponer los inminentes conciertos de Prince en Europa hasta nuevo aviso", explicó en un comunicado de prensa la agencia promotora en España, Doctor Music. Esta gira, llamada "Prince Spotlight: Piano & A Microphone", fue anunciada por el músico en Minnesota. Se trataba de un tour en un formato inédito para él, en el que actuaría solo, con un micrófono y un piano de cola.
¡Revelación!
El artista, cuyo nombre de nacimiento era Prince Nelson, vivía a las afueras de Mineápolis. En los años 90, cambió su nombre por el símbolo impronunciable "símbolo del amor" y se tatuó en su mejilla la palabra "esclavo", como forma de protesta por las condiciones contractuales impuestas por su sello discográfico Warner.
Abrió una puerta desconocida en el negocio musical que ha servido posteriormente a muchos otros artistas a aprender a negociar sin pillarse los dedos: reclamando una porción de los derechos de autor, la titularidad editorial de su material y acuerdos más sabrosos en cuanto a distribución y beneficios por licencias y, sobre todo, manteniendo las narices de los ejecutivos lejos de los estudios de grabación.
También fue llamado "el artista antes conocido como Prince" o por la abreviatura "TAFKAP".