Mel Gibson está listo para hacerle compañía a Britney Spears y a Lindsay Lohan. El actor y director, por fin confesó que tiene serios problemas de personalidad y que está listo para recibir terapia.
Al parecer, en Hollywood, esta enfermedad puede ser contagiosa porque no es el primer famoso que anda dando de qué hablar, pero sí es el único que trata de solucionar sus problemas vía ‘mail’.
Gibson, quien hace algunas semanas reconoció haber golpeado a su ex pareja y madre de su hija de 11 meses, Oksana Grigorieva, supuestamente pidió disculpas de una manera muy particular: a través de un correo electrónico.
Según publica la web de famosos TMZ, el artista envió el ‘email’ a la cantante rusa, la mañana siguiente de la agresión preguntándole cómo estaba. Minutos más tarde, volvió a escribirle otro en el que le pedía disculpas.
Días después, el protagonista de “Braveheart” volvió a ponerse en contacto con Grigorieva, diciéndole: “Estoy perdido. Necesito desesperadamente una solución. Estoy atascado, creo que no puedo aguantar más. Trato de ser objetivo y todo me abruma. Soy algo que no quiero ser. El dolor que siento es demasiado grande. Quiero tener paz y alegría y quiero ser capaz de ofrecérselo a alguien”.
La estrella, de 54 años, siguió sincerándose con su ahora ex pareja: “Te amo. Estoy aterrorizado. Lo siento. Creo que estoy en un proceso de demolición del que tendré que recomponerme", sostuvo el director hollywoodense.
Hablan los amigos.
Aunque siempre, en los momentos más difíciles, los amigos desaparecen, los de Gibson no. Según reproduce El Mundo, Jodie Foster, amiga de Gibson, declaró que el actor está luchando para intentar superar esta etapa oscura de su vida.
“Cuando quieres a un amigo no lo dejas caer si ves que está luchando. Por supuesto, Mel tiene un talento innegable como actor y director. Espero poder ayudarlo a salir de esto”, explicó Foster.
Luego de todo este enredo en el cual ambas partes se lastimaron, Oksana dijo, a través de sus abogados, que el actor, quien también era el productor ejecutivo de su música, había bloqueado su carrera. Lo cierto es que a la cantante rusa no le va bien porque la gente no compra sus CDs.