La cantante, que dio a conocer dicha noticia por medio de su página oficial en Internet, declaró: "Su nombre es Wyatt (por mi padre) Steven (por mi hermano pequeño) y Scooter. Estamos disfrutando un tiempo de privacidad".
Sheryl, que el año pasado rompió su noviazgo con el multicampeón del Tour de Francia de ciclismo, Lance Armstrong, no ha querido dar por el momento más detalles sobre esta adopción.
En todos los ámbitos existen diferencias de géneros. Y los tatuajes no son la excepción.
Así, por ejemplo, el dibujo de una flor lo asociamos a lo femenino y el de un dragón a lo masculino.
Para las chicas el tatuaje es un sucedáneo de liberación sexual.
Por ende, es común que ellas empiecen por tatuarse diseños más pequeños y muchas veces estos están ubicados en zonas erógenas: los pechos, la zona baja de la cintura, los hombros o el cuello.
En cambio para los hombres es más un acto de virilidad, ya que lleva aparejado el dolor del tatuaje.
Para ellos el sufrimiento es una experiencia que los integra a un grupo, y por otro lado el dolor lleva a tener una conciencia más aguda de su propia existencia y es una manera de experimentar nuevas sensaciones.
Para muchas personas el acto de tatuarse puede convertirse en una adicción comparable al consumo de drogas.
En una sociedad de consumo donde existe la idea de que hay un cuerpo que debe ser producido y trabajado, las expresiones del erotismo buscan nuevas fronteras de expresión como una manera de trasgresión.
Los tatuajes cumplen determinadas funciones para el psiquismo individual.
El tatuaje viene a reparar algún aspecto que uno considera faltante en uno mismo.
Puede servir para compensar situaciones de pérdida, ya sea de un ser querido o de ideales, o de aspiraciones no cumplidas. Puede ser un medio para regular tensiones internas y para expresar afectos y deseos de perdurabilidad.
También el hecho de que sea "para siempre" fue cambiando con el transcurrir del tiempo. Hoy se puede borrar gracias a la tecnología láser.
Muchas personas se lo hacen con la idea de que pueden ser removidos o transformados en otras cosas cuando el diseño original pierda su sentido, por ejemplo cuando termina una relación de pareja.
Lo hacen para expresar sus sentimientos.
También para ser aceptados dentro de su grupo de amigos.
Para algunas personas es símbolo de rebeldía.
En cambio, para otros es arte.
Es una moda dentro de los jóvenes.