En un ataque de histeria la princesa del pop lanzó el teléfono de Adnan Ghalib, valorizado en unos 600 dólares a la piscina de su mansión, tras encontrar varios mensajes de texto que ponían en evidencia su infidelidad.
Britney confrontó a Adnan luego de encontrar varios vídeos en la Internet que lo mostraban tomado de la mano junto a varias mujeres. Horas más tarde Brit encontró en el teléfono varios mensajes comprometedores y esa fue la gota que derramó el vaso.
Britney andaba con Adnan mientras él seguía casado.