Variedades

Al mal tiempo buena cara

Cuando hay intención de pasarla bien lo que sobra es oportunidades.


ASÍ que querían ir a la playa, pero cayó tremendo chaparrón que se les aruinó el paseo. Que esto no les vaya a dañar el día ni agriar el carácter.
Sin duda se habían ilusionado. Tenían todo listo. Sólo había que esperar que amaneciera. Entonces, como a eso de las cuatro empezó a llover. ¡Qué rico!
Delicioso fue hasta que pasaron las cinco, las seis, las siete, las ocho.. y ni esperanza de que fuera a escampar. Lo único que abunda es el desánimo. De grandes y chicos.
Sentados, cabizbajos, miran hacia afuera con la esperanza que haya un cambio brusco en la naturaleza y salga el astro rey. Vana esperanza. Agua, sólo agua. Y relámpagos por doquier ¡Vaya, pareciera que el cielo se estuviera cayendo en pedazos!
Entonces la pregunta es ¿qué hacer? Con ese tiempo mamá y papá si tienen auto no quieren conducir. En la televisión no hay nada que atraiga a los muchachos. Lo que procede es empezar a usar la imaginación e imaginarse que están en los tiempos que no había autos, luz eléctrica ni tanta tecnología (por supuesto que ni computadoras y menos el Internet).
¡Alto!, pues. No hay que echarse a morir. Existe un sinnúmero de juegos de salón que se pueden practicar en familia.
Pongamos en la canasta una serie de ideas para que cada uno escoja la que mejor le parezca y salve la situación. ¡Aburrirse no vale!
Entre las cosas que pueden hacer están: sentarse en círculo y el primero le dice al segundo un mensaje en secreto, el cual lo transmite al tercero y así sucesivamente. Es importante que cada uno recuerde lo que el otro le dijo. Al final, el primero pregunta al último cuál fue el mensaje que le fue transmitido. Lo más seguro es que dista mucho del original. A la vez que todos reirán por el resultado, podrán darse cuenta de cómo se tergiversa, de por qué no hay que creer todo lo que se escucha y se debe buscar siempre a la fuente original.
Otra manera de pasarla bien divertidos es relatando anécdotas de chascos.Todos los vivimos a diario. Aparte de lo jocoso del asunto, se podrá conocer hasta qué punto cada uno tiene habilidad y se las ingenia para salir de aprietos. Pueden preguntarse unos a otros "¿qué habrías hecho tú?". Verán, asimismo, cómo es cierto esto de que "varias cabezas piensan mejor que una" y "cada cabeza es un mundo".
Empezar una historieta o leer un cuento sin leer el final es el camino para momentos de mucho entretenimiento. Cada persona añade un pedazo de la historia o todos le ponen el final que mejor les plazca. Verán cuánta originalidad hay en los aportes de cada uno.
Por otro lado, jugar ajedrez, damas, monopolio, cartas, scrabble permite desarrollar la inteligencia, aumentar el vocabulario, interactuar, demostrar agilidad mental..
No podemos olvidar juegos como "ponerle la cola al burro" y "¿qué hay distinto?" El primero consiste en que se hace en papel manila o cartón un dibujo de un burro. Pero, sin cola. El dibujo se pega en la pared con cinta adhesiva y los participantes deciden en qué orden van a intentar (con los ojos cerrados), ponerle la cola.
Como ven, dejó de llover y la pasaron súper en casa.

Hacer galletitas también entretiene.
Pueden hacer pop corn y ver una buena película y comentarla.
Traten de ver quién dice más palabras que empiecen con la misma letra en el menor tiempo posible.
Las adivinanzas y trabalenguas también entretienen.


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239628
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América