La noche del pasado sábado se perfilaba lluviosa, sin embargo los seguidores de Samy y Sandra Sandoval, y de la "Mujer de fuego", Olga Tañón se dieron cita en el Figali Convention Center para disfrutar del concierto "Fuego en vivo tours".
El reloj marcaba las 7:30 p.m. y varios vendedores ambulantes ofrecían sus productos comestibles en la parte exterior, en tanto en el interior del centro de eventos se ultimaban detalles para lo que sería el gran espectáculo. Mientras eso pasaba, la música de discoteca ambientaba el lugar, al tiempo que las personas que apreciarían el "show" desde el área general la llenaban en su totalidad puntualmente; sin embargo en las demás áreas (VIP y Preferencial) el público fue llegando poco a poco, no en masas como en otros conciertos.
Finalmente, sin más demora, a las 9:45 p.m. se presentaron en tarima Samy y Sandra Sandoval, ésta última vestida con un traje color bronce muy ceñido al cuerpo, lo que provocó que hasta los hombres que fueron acompañados se detuvieran a verla. "El traguito", "Lo que no da, se deja", "Que sufra otra", "La raspadura", "Bla, bla, bla", y algunos temas de su nueva producción pusieron a algunos de los asistentes a bailar y cantar.
Pero, la gozadera fue total cuando en medio de la presentación de la "Mujer de fuego" , quien salió al escenario a las 10:45 p.m., llegaron a la tarima -nuevamente- Samy y Sandra, y al ritmo del tema "Gallina fina" estremecieron el Figali, y es que en ese momento nadie se quedó sentado.
Olga trató de imitar el movimiento característico de Sandra, pero no lo quedó más remedio que corear con Samy: Dime que me quieres, un poquito; dime que amas, otro poquito, que te hago falta... Y así, después de este "show" con los Sandoval, Tañón siguió interpretando sus éxitos: "Sé que vendrás llorando", "Bandolero", "Cástigame", "Cuando tu no estás", entre otros.
Después de varios temas hizo un paréntesis para recordar la primera vez que regaló un par de zapatos en Panamá, seguido obsequió las hermosas sandalias que llevaba a una pareja que tiene 48 años de casados. Ambos se sintieron complacidos.
Pasada la medianoche la puertorriqueña seguía cantando con la misma energía con la que llegó, el público le respondía con coros y aplausos.