Los príncipes Alberto, Estefanía y Carolina de Mónaco hicieron un hueco en sus agendas para ejercer de anfitriones en la fiesta anual que celebran en Palacio para los niños. Pese a tan ilustres maestros de ceremonias, el principal protagonista de la velada fue un año más Papa Noel, con su característico traje rojo y su larga barba blanca, quien posó junto a ellos al pie del enorme árbol que decora la entrada de la residencia.
Decenas de regalos y una merienda esperaban a los pequeños en el Salón de los Espejos, donde recibieron sus juguetes de manos de la Familia Real.