"La lluvia no daña mi fiesta, la lluvia no para mi vacilón". Como el mismo Fernandito Villalona, el cantante español Alejandro Sanz no dejó que el mal tiempo dañara su espectáculo y reunió en el estadio Atahualpa, de Quito, a 20.000 ecuatorianos que desafiaron una incesante lluvia para subirse en su "Tren de los momentos".
La gente, protegida con abrigos, paraguas y con lo que podía, empezó a llegar al escenario desde tres horas antes para admirar al artista madrileño, de 38 años, que arribó a Quito en un vuelo privado.
El temporal parecía, a ratos, atenuarse, pero volvía, como una prueba para los "fans" de Sanz, que aguardaban impacientes su aparición en la cancha de Atahualpa.
Sanz incluyó canciones nuevas y añejas de sus producciones discográficas.