La amenaza terrorista ha provocado que se incluyan militares y agentes especiales entre las fuerzas de seguridad encargadas de la vigilancia de la boda real británica. Scotland Yard se encargará de la vigilancia en las calles y antiguos marines y paramilitares serán convocados para proteger Londres.
La boda del Príncipe William y Kate Middleton contará con la máxima seguridad para evitar atentados terroristas en el gran día de la pareja real. Los diarios británicos están dando cuenta del temor existente por un posible ataque, que será prevenido por los militares.
"Muy ocasionalmente se necesita la presencia de operadores de las fuerzas especiales y especialistas militares", afirman fuentes al The Mirror. "Desde el 11-S ha habido un incremento de la presencia militar entre las fuerzas policiales”, se cita.