Tan sólo tiene siete años de edad y cuando contaba con cinco realizó dos colectivas y una muestra individual de sus obras pictóricas. Vaya que hay que admirar a un talento artístico tan precoz.
María Alexandra Quintero Moreno-Góngora es una niña, tal vez como pocas o tal vez como muchas que existen en nuestros días, que a tan corta edad logra sorprender y llamar la atención de los más adultos.
Su habilidad se despliega en el mágico mundo de los colores, el pincel y el lienzo.
Esta semana tuvo la oportunidad de presentar su más reciente producción pictórica en la exposición infantil denominada "Sueños de Juguetes", que se exhibió hasta ayer en la Galería Artegma de Obarrio, gracias a los esfuerzos de El Club de Mujeres de Negocios y Profesionales de Panamá.
Una vez más María Alexandra -cariñosamente llamada Alex-cautivó a sus más fieles seguidores y fue motivo de elogios por parte del público general que quedó estupefacto al ver que una pequeñita pudiera tener "la osadía" de atreverse a esbozar coloridos trazos en una tela y con tanta destreza.
Y decimos "una vez más", porque como afirmarámos al inicio de esta nota, cuando Alex contaba con cinco años emprendió estudios en el Centro de Arte y Cultura del Ministerio de Educación en 1997.
Fue en ese centro que afinó, moldeó y pulió su talento nato, ya que a un mes de ingresar al mismo participó con tres obras en una colectiva dentro de una clausura de la Semana del Libro, dos meses después se presenta con seis obras en una muestra colectiva que se denominó "Recuerdos del Presente" y como si fuera poco al mes siguiente tiene "la osadía" de ofrecer su primera muestra individual que llevó por título "Las manos de Alex", la cual incluyó 42 obras y 3 murales.
Pero su tenacidad no quedó allí, en mayo del año pasado participó con una obra en la exposición colectiva del Consejo Mundial de Artistas Plásticos, Capítulo de Panamá, que se llevó a cabo en la Galería Mery Bernal; y para el mes de julio de 1998 expone individualmente en la Caja de Ahorros, sucursal de Marbella, como invitada en la conmemoración del 64 aniversario de su fundación, con un mural, un políptico, un díptico y 24 cuadros.
Su reciente exposición "Sueños de Juguetes" evoca su mundo imaginativo e infantil a través de 29 cuadros, que incluyó un políptico.
Muñecos, animales, flores, paisajes y un sinnúmero de curiosidades de un inocente y tierno universo se refleja en cada uno de los cuadros de Alex.
Tempera, acrílico, escarcha y elementos mixtos son algunos de las técnicas que utilizó Alex en la elaboración de sus pinturas.
Su abuelo, Miguel Moreno-Góngora en el boletín de mano de la exposición señala que descubrir la creatividad, la inspiración y la profundidad observativa de Alex, que se vuelca en una serie interminable de producciones pictóricas de surrealismo infantil, es parte de una revolución que comenzó a descubrir el famoso monje augustino Gregor Mendel a mediados del siglo pasado cuando estableció una relación biológica concreta en la transmisión de la descendencia por progenitores de característica determinadas.
Pero el caso de Alex es diferente, ya que su talento, embrujo e inspiración son precisamente de ella misma, argumenta su abuelo.
"Ella misma es el principio y fin, el prólogo y el epílogo de una hermosa carrera que avanza y se consagra en el ambiente pictórico nacional como una pintora infantil ahora, pero algún día como integrante de la galería de grandes pintores panameños", afirma.
Me gustaría continuar citando al señor Miguel Moreno-Góngora en cuyas palabras está por descontado lo que deseamos dejar sentando en esta página y que dice así:
"Alex será siempre el paradigma para muchos niños virtuosos de este país, porque desde las campiñas y las montañas y desde los barrios marginales hasta las más fastuosas urbanizaciones encontramos niños cuyos talentos se pierden precisamente por la falta de una familia que, en el caso de Alex, la acompañan, la apoyan y le dan la solidaridad y el amor que necesitan para triunfar".
Sigue diciendo "Alex es un aldabonazo en la conciencia de los panameños, que a veces malogran la fundición de una joya intelectual que se ha perdido en el alma de sus hijos por falta de apoyo".
Eso es lo que precisamente tenemos que hacer los adultos, servir de soporte y estimulación a aquéllos pequeñuelos que son meritorios, porque tal vez la naturaleza mismo los prodigó de alguna habilidad o porque el medio que lo circunda los motivó a cultivarse desde temprano en alguna disciplina o rama del saber humano.
Para Alex la mejor de las bienvenidas al maravilloso mundo del arte y el mejor de los deseos de éxitos en sus pasos futuros. Ahora nos presentas un "Sueños de Juguetes" y tal vez en un mañana nos ofrecerás un "Sueño llamado Osadía".