Variedades

Alfredo Rabat


Alguna vez pensó en ser sacerdorte,¿Se imaginan los pensamientos pecaminosos que hubiera despertados entre sus feligreses del sexo femenino? Este altísimo joven nació en Guatemala y a los cuatro años vino con sus padres a Panamá. Hoy, a sus 24, va y viene sin acostumbrarse aún al calor del Istmo, ha aprendido a habituarse y "ponerse talco" en lugares estratégicos.
"Soy muy boquiflojo y cuando hay que opinar brinco al ruedo y lo hago. Las veces que lo he hecho ha sido positivo", Alfredo es un líder nato. Solterito y disponible, el conductor de ¡Oye!, no se parece en nada al adolescente de la cabeza rapada de secundaria; actualmente su cabello es largo, sus ideas son firmes, su voluntad es férrea y ya no es tan "inocente".
Graduado de Ciencias Religiosas, Alfredo considera que es muy difícil ejercer su carrera en nuestro país, salvo en la docencia. Actualmente estudia Administración de Empresas en la Universidad de Panamá.
Fuiste de lo espiritual a lo mundano ¿Por qué estudiaste lo primero y luego por qué te decidiste por lo segundo?
"El primer campo lo decidí porque opté a los 17 años por la vida religiosa, entré en una casa de formación, un seminario, luego de estar casi cuatro años allí, al terminar la carrera de Ciencias Religiosas me di cuenta que no pertenecía a ese lugar. Se debió más que nada a problemas políticos. Yo siempre he sido muy bocón. Cuando salí y vine, me di cuenta que la realidad panameña es muy comercial y de servicio por lo que opté por Administración de Empresas y no por letras ya que con lo que traía me di cuenta de que es muy difícil trabajar en Panamá".
¿Cómo eres?
Muy dedicado y ordenado para lo que me propongo y muy desordenado y muy flojo para lo que no me interesa. Soy muy detallista, me gustan las cosas bien, las cosas en punto, como a mí me gusta, a mi manera. Sé que a mucha gente no le caigo bien así, pero, bueno, son cuestiones de relaciones sociales.
Ibas a ser sacerdote ¿Fuiste casto (virgen) hasta que te diste cuenta de que ese no era tu camino?
Si, fui casto hasta pasado los veinte.
¿Y qué pasó?
"Como para cualquier persona fueron experiencias distintas y diferentes que se viven cuando se dan las circunstancias. Fue algo muy bonito, tuve la oportunidad de compartirlo con quien fue mi novia hasta hace un año, fue muy chévere, excelente. Pero no hay comparación, tanto la vida siendo casto como la de estar en el mundo común y silvestre tienen ventajas y desventajas, no es que una sea más rica que la otra, sólo es cuestión de costumbres, porque el hombre es un animal de costumbres; tanto en una como en la otra me ha ido muy bien".
¿Cómo fue tu vida antes y cómo es ahora?
"Mi vida antes era muy apretada, todo el horario y la agenda llena, estar corriendo de un lado a otro, a veces improvisando y tratando de cumplir siempre a tiempo con las cosas que uno se proponía. Ahora si tengo más tiempo para mí, es más estoy aplicando para trabajos porque lo que hago en Canal 5 es muy flexible y me deja tiempo para hacer más cosas. Quiero incursionar en radio o, si Dios lo permite, trabajar con la iglesia aquí en Panamá. Me gusta la teología y me gustaría seguir por ese rumbo.
¿Te gusta ser alto?
"Me encanta ser alto porque no te pierdes ninguna, las ves todas, no pasas desapercibido y cuando llegas todos saben que llegaste. Puedes ver a largas distancias en una muchedumbre; tiene ventajas para los deportes también. Pero también tiene sus contras: no encuentro fácilmente ropa, nunca encuentro zapatos, calzo 14 ¡imagínate! Y acá en Panamá llegan a 12 regularmente, es algo incómodo para bailar con ciertas personas. Es algo risible, pero me hace ser muy yo".
Calzas 14 ¿Cómo manejas los comentarios de quienes van más allá?
Eso me pasa todos los días en el ambiente de trabajo y en la universidad, pero yo también me río, porque prefiero dejar muchas cosas a la imaginación y que la gente descubra muchas cosas, si las quiere descubrir. Si no, entonces, que se queden con las ganas de saberlo y que sigan riéndose e imaginándose cosas, que creo que es parte del sabor de la vida: tener un poco de picardía en el aire.
En el terreno amoroso ¿Cómo eres?
No soy de las personas que busca sino más bien de las que se deja encontrar. Llegan a mi vida por simples conversaciones o circunstancias de trabajo. Dejo que las cosas lleguen y cuando llegan, las aprovecho al máximo. Actualmente no estoy buscando nada estoy muy tranquilo y contento con lo que estoy haciendo.
Si tuvieras un hada madrina que te concediera tres deseos ¿Qué pedirías?
Que no hubiera políticos, que todos tuvieramos la oportunidad de encontrar a quien nos hiciera felices y que todos nos dividiéramos la pobreza por igual.
De no haber políticos ¿Cómo sería la vida?
Primero hay que hacer la diferencia entre un político y un líder. Decirle legislador o presidente a alguien en Panamá en la actualidad es como insultarlo, porque esa es la visión que se tiene del común. No obstante, aunque no haya políticos, siempre habrá líderes, que son más sanos que los políticos que son prefabricados. Sería una sociedad igualitaria mucho más sana de la que existe.


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131632
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América