No sustituir habitualmente las comidas principales por las de preparación rápida (pizzas, hamburguesas y frituras), generalmente más grasas, calóricas y más difíciles de digerir. Como primer plato, habría que incluir diariamente una ensalada o un plato de verdura cocida (sola, combinada con arroz, pasta o patata o legumbre o como guarnición en segundos platos).
Las verduras aportan potasio, magnesio, ácido fólico y fibra (entre otras funciones, ayuda a regular el tránsito intestinal).
También se deben preparar platos a base de arroz o pasta dos o tres veces por semana. Son ricos en hidratos de carbono, proteína vegetal y vitaminas del grupo B. Los integrales son más ricos en vitaminas y minerales.
Por otro lado, las legumbres no deben faltar, al menos dos veces por semana, en época de exámenes. Contienen hidratos de carbono, fibra y proteínas vegetales y son ricas en tiamina, niacina, potasio y hierro. Para mejorar el aprovechamiento del hierro de origen vegetal, conviene acompañar la comida con alimentos ricos en vitamina C (pimientos, cítricos...). Por su parte, las patatas deben estar presentes a diario en la dieta, porque son ricas en hidratos de carbono y potasio. Se pueden cocinar de muchas maneras: al horno, asadas, al vapor, hervidas, en puré, a la papillote (condimentadas, envueltas en papel de plata y al horno) o fritas (el valor calórico se duplica). De segundo plato, carne y pescado, huevos (no más de cuatro veces por semana). Estos alimentos son la fuente principal de proteína de buena calidad, hierro fácilmente aprovechable por el organismo, zinc, fósforo, vitamina A (yema de huevo y pescados grasos) y vitamina B. Para postre, lo mejor es la fruta fresca (al menos, 2 piezas al día y que una de ellas sea cítrica por su vitamina C).
Tomar dos o tres veces al día leche o derivados: yogures, quesos magros, flanes... como fuente de calcio, vitaminas A y D (si son de leche entera) y del grupo B (especialmente, en los quesos), imprescindibles para el crecimiento. El calcio se puede encontrar también en los pescados enlatados, frutas frescas, legumbres, vegetales verdes... Respecto de los productos congelados, los hay de buena calidad, por lo que se puede recurrir a ellos. Hay que comerlos el mismo día que se descongelen o al día siguiente, si se conservan en un buen refrigerador. Recuerde que somos el reflejo de lo que comemos. Un niño bien alimentado tiene muchas posibilidades de rendir mejor en los estudios.
Según Torres la mayoría para hacer sus días más cortos dentro del centro de rehabilitación, ocupa su tiempo en lo que más les gusta como coser, trabajar el cuero, practicar algún deporte, trabajar en el salón de belleza, arreglar la capilla, o simplemente leer.
Lo cierto es que aunque ellas no tengan la oportunidad de salir a la calle, tienen la facilidad de educarse y preparase para cuando culminen su estadía en el centro, se puedan ganar el sustento de manera honrada, señaló Torres, quien además dejó muy claro que a ellas se les respetan sus derechos.
Alrededor de 604 mujeres habitan en esta ciudad donde las miradas desesperadas, la tristeza y la incertidumbre de no saber qué será de ellas, invaden su vida en infinitas ocasiones . Sin embargo, no se pierde la esperanza, que es el estimulante vital para seguir viviendo en esta ciudad, mencionó una de las reclusas.