El riesgo de alimentos obtenidos por medios biotecnológicos o los niveles de contaminantes son algunos de los asuntos que analiza esta semana en Ginebra la 24 reunión de la Comisión del Codex Alimentarius, órgano internacional encargado de la calidad de los alimentos y las normas de inocuidad.
Representantes de sus 165 estados miembros, así como de organizaciones de consumidores, de la industria y de organizaciones no gubernamentales, participarán en esta reunión de una semana, que analizará los últimos avances y problemas en materia alimentaria.
En esta sesión se presentará un proyecto de principios para el análisis de riesgos de alimentos obtenidos por medios biotecnológicos, así como las normas sobre higiene para aguas embotelladas y envasadas.
La agenda también incluye el etiquetado de los alimentos producidos orgánicamente o mediante ingeniería genética y las directrices para la agricultura orgánica y la producción agropecuaria.
En materia de seguridad, se estudiarán los niveles máximos de contaminantes como el plomo o el cadmio en los cereales y la aflatoxina en la leche, así como los límites de plaguicidas y residuos de medicamentos veterinarios.
El Codex, órgano subsidiario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se encarga de formular y adoptar normas alimentarias internacionales a partir de las evaluaciones de riesgos basadas en datos científicos proporcionados por grupos consultivos de expertos.