Tiene límites
- Aunque parezca que solo se trata de simples pinchazos, no todas las personas pueden someterse a la acupuntura, en especial aquellas con infecciones graves o de consideración o quienes ingieren bebidas alcohólicas. Normalmente, quienes emplean la acupuntura deben cumplir con el tratamiento hasta tres veces por semana.
- Enrique Chial
El malestar causado por diversas enfermedades lleva a la búsqueda de una solución: recurrir a alternativas que muchas veces, solo se conocen por referencias de amigos y familiares, o porque son encontradas en la internet. La acupuntura es una de esas.
Pero qué tanto se sabe o no de la misma. En una simple definición, es un método curativo que tuvo sus orígenes en la medicina china, que considera el cuerpo humano como un sistema de flujos de energía. Cuando estos flujos son equilibrados el cuerpo está saludable.

Según el doctor Enrique Chial, del Centro Omega 3, hombres y mujeres, mayores de 22 años, recurren a su uso porque no mejoran su condición de salud con los métodos convencionales, o porque les proponen alternativas demasiado agresivas, como las cirugías.
Agrega Chial que un paciente se decide por la acupuntura porque siente que ha agotado sus recursos económicos, están cansados de tomar pastillas en exceso y, en el peor de los casos, los fármacos les han provocado efectos secundarios.

Es así que el método en mención puede curar desde una migraña hasta problemas intestinales. Además, es muy común ver a personas con reumatismo, problemas de la ciática, tendinitis, artrosis, incluso con lesiones causadas por un deporte, someterse a este tratamiento que a simple vista parece doloroso.
Pero Chial, quien lleva varios años practicándolo en nuestro país, asegura que a ciertos pacientes puede resultarles algo incómodo debido a la gravedad de su(s) afección(es) (inflamaciones en un área determinada). Y es que, se emplean unas agujas muy finas, desechables, y de distintos tamaños dependiendo del área que hay que tratar.

Basado en los desequilibrios de la energía, un acupuntor seleccionará los lugares específicos para estimular al paciente para luego insertar las agujas en los puntos seleccionados. Mientras estas son insertadas, se puede sentir un poco el dolor, hormigueo o entumecimiento debido a que el cuerpo pasa unos 40 minutos con ellas incrustradas; sin embargo, otras personas se duermen durante ese tiempo.