Ya desde un inicio nada es lo que parece: un hombre y una mujer, discuten por teléfonos celulares porque él está llegando tarde al concierto para el que habían quedado, pero él está en Los Ángeles y ella en Nueva York. Y no son una pareja, sino, solo una parte –la femenina y masculina, con la que el filme jugará durante toda la trama– y esto le sirve al director y guionista Will Gluck para dejar en claro, los reclamos más escuchados en la vida y en el cine: "Necesitamos hablar”, "Caminamos en distintas direcciones”, "Mereces a alguien mejor que yo” y "Quedamos como amigos”, entre muchas otras.
Las comedias son un género tan viejo como la historia del cine, sin embargo, es constante el empeño de Hollywood por reinventarlas: más si las mismas son de las llamadas “románticas”. Tal es así que este año ha lanzado al mercado dos comedias que abordan –casi también desde el título– el mismo tema: los amigos, que son algo más que amigos, que pueden tener sexo y compartir varias experiencias sin ser una pareja en el sentido formal de término. “Amigos con Derechos” se estrenó a principios de año y fue protagonizada por Natalie Portman y Ashton Kutcher.
¿Qué es lo que convierte ahora a “Amigos con Beneficios” en una comedia diferente? Se toma en broma a muchos de los referentes del género. E incluso los nombra, como a Nora Ephron, guionista de “Cuando Harry conoció a Sally” y realizadora de “Sintonía de Amor” y “Tienes un e-mail”, entre otras.
Dylan es un director de arte de la soleada Los Ángeles y Jamie, una cazadora de talentos, que desde Nueva York, lo recluta para presentarlo en un nuevo trabajo que lo hará despegar.
Así es que se conocen y comienzan a frecuentarse con la asiduidad de los amigos, sin embargo, pese a ser experimentados en noviazgos, no desean estar en pareja, hasta creen que el amor es un invento de las malas comedias románticas del cine.
Resulta muy interesante ver cómo las películas y los géneros se han adaptado tanto a los tiempos actuales. Serían impensables ciertas escenas de sexo (no tanto por lo que se ve, sino por lo que se sugiere) en los filmes mencionados con anterioridad. No está de más decir que esos diálogos, son los más picante e inteligente de esta graciosa película.
Mención aparte merece Justin Timberlake. Ya lo había demostrado cuando su excelente actuación en “Red Social” como Sean Parker el creador del polémico sitio Web “Napster” (el primero que permitió a los usuarios compartir su propia música). Él es cada día un artista más versátil. No solo canta y baila –el guión se ríe junto a él de sus propias canciones y estilos– si no que logra una excelente química junto a su partenaire. Ella, no es otra que Mila Kunis, que también deslumbró este año como contrafigura en el gran film “El Cisne Negro”.
Los personajes secundarios hacen su aporte, como los divertidos papeles interpretados por Woody Harrelson y Richard Jenkins. Sin embargo, es cuando Justin y Mila están juntos en pantalla que su química se expande. Es inteligente la elección de mostrarlos también en sus facetas más humanas, y no como acartonadas criaturas del celuloide.
El tiempo dirá entrará en la lista de las grandes referentes románticas del género, en el mientras tanto, solo queda disfrutar cómo el cine norteamericano se desempolva de su ala más conservadora y se anima a un poco más. ¿Será el inicio de un nuevo camino?
Un clásico.
“Siempre quise hacer una versión moderna de las antiguas películas de Hepburn y Tracy”, explicó el director Will Gluck citando su amor por las comedias de la época de oro de Hollywood. “Dylan y Jamie son los personajes de Hepburn/Tracy de nuestra era, con sus sensibilidades, aspiraciones y, sobre todo, las perspectivas de esta generación sobre la familia, la amistad, el amor y el sexo.
“Justin y Mila tienen una grandiosa química, es increíble: como magia. Simplemente quieres verlos hacer cualquier cosa. Lo más importante de la película es cuando ellos están juntos en escena”.