La Sociedad de Autismo de Gran Bretaña amonestó a una madre que ofreció pagar cinco libras (7,64 dólares) por hora para que otros niños jugaran con su hijo autista de cuatro años. Emma Uphold, enfermera de 25 años, colocó un anuncio en la ventana de una tienda en la ciudad de Leicester buscando compañeros de juego para su hijo Jack, a quien se le dificulta hacer amigos debido a su condición. "En realidad fue el último recurso", dijo Upfold a la radio BBC.
"A Jack le cuesta trabajo establecer contacto con los ojos, su facultad de comunicación es deficiente, le resulta muy difícil interactuar con niños de su misma edad, y pensé que era una buena forma de ayudarlo a hacer amigos", agregó. Sin embargo, una portavoz de la Sociedad de Autismo de Gran Bretaña manifestó su desacuerdo con el método.
"Deberíamos hacer las cosas de la forma más segura posible y, claro está, a nadie le gusta que se actúe de manera inadecuada con un niño autista", dijo la portavoz. El autismo, una condición caracterizada por respuestas emocionales y físicas muy limitadas hacia los demás, afecta a cerca de 500,000 personas en el Reino Unido.