A eso de las 4 de la madrugada, el líder del grupo Babyshambles, Pete Doherty tocó a la puerta de la casa de la cantante Amy Winehouse.
Según medios británicos, Doherty, de 28, se presentó el martes en casa de Winehouse para ayudarle en la mudanza a su nueva vivienda. El marido de la cantante, Blake Fielder-Civil, se encuentra en prisión por obstrucción a la Justicia.
El padre de Amy, Mitch, estaba indignado, informó hoy el diario británico “The Sun”. La familia teme que el líder de los Babyshambles, acusado varias veces por abuso de drogas, ejerza una influencia negativa en la cantante de 24 años.
“Todo el mundo pensó que la ausencia de Blake sería para Amy una oportunidad de limpiarse”, cita el “Sun” a un amigo. “Pero con Doherty cerca, no tendrá ninguna posibilidad”.
La cantante, considerada uno de los grandes talentos musicales de la actualidad, canceló su gira antes de tiempo a fines de noviembre.
En ese entonces se dijo que lo hizo por consejo médico. Winehouse misma destacó que no podía actuar sin el apoyo de su marido.
Previamente, había ocupado bastante espacio en la prensa con escándalos relacionados con el abuso del alcohol y las drogas.
En sus actuaciones, incluso fue abucheada porque apenas podía cantar y se tambaleaba sobre el escenario. Para colmo, en recientes fotografías aparece con la nariz llena de un polvo blanco, presumiblemente cocaína. Posteriormente, en medio de la depresión que sufre por el encarcelamiento de su esposo, se le vio drogada, a medio vestir en una calle.