Cuando los demás creen que tu vida es un chiste, hay que demostrar que al igual que como cualquier mortal sobre la tierra, te ocurren adversidades, sobrepasas pruebas y te encaminas al convertirte en padre. Para muchos es una tarea difícil, para otros representa sacrificio y dedicación, pero para la mayoría las satisfacciones son enriquecedoras.
Como especial del Día del Padre, los invitamos a conocer a uno de los papás más cómicos de la pantalla chica en nuestro país, quien cada jueves nos entretiene con sus divertidos chistes.
Se trata del reconocido humorista Andrés Poveda, quien nos abrió las puertas de su hogar para conocer su otra faceta: la de ser padre.
Sus tesoros.
Muy orgulloso de sus hijos, Andrés nos cuenta las experiencias de estos tesoros y afirmó con alegría que "una vez mi hijo Andresito participó en la semana de talentos de la escuela a la que asiste y le tocó contar chistes; siguiendo mis pasos".
El comediante tiene cuatro retoños: Anthony, Andrés Jr., Astrid y Ana; cada uno realiza una actividad diferente y tienen diversos caracteres.
El mayor de todos es Anthony, quien tiene 19 años, trabaja en un call center y ya estudia en la Universidad. "Él es un poco tímido y reservado", dice. Le sigue Andrés Jr., con 11 años, es el más extravertido y en la escuela lo buscan para participar de diferentes actividades; practica fútbol y hasta juega con los hermanos Dely Valdés.
Seguimos con Astrid, una de las reinas de la casa. Comenta que esta belleza de 9 años, tiene una facultad increíble para ejecutar el piano y la guitarra, que ni el autismo ha podido limitar.
Para que Astrid desarrolle toda esa capacidad, el humorista aseguró que la familia ha contratado una tutora, quien le ayuda a integrarse con satisfacción a la sociedad.
La otra dueña de su corazón es Ana, la más pequeña del hogar. Esta pequeña de 6 años es una artista en potencia, asiste a clases de baile y gimnasia. El humorista la define como "la mandamás de la casa", por su carácter y personalidad.
Relación padre e hijos.
Andrés Poveda asegura que ser papá y padre son dos roles totalmente diferentes, pero afirma que él desarrolla ambos al mismo tiempo.
Con sus retoños es más serio de lo que aparenta en la televisión y se caracteriza por ser muy estricto, pero les da bastante libertad y permite que sean ellos mismos.
No crean que por eso el humorista les permite hacer lo que les da la gana, por el contrario les exige disciplina, orden y organización en todas sus cosas, ya que considera que es la clave del éxito que les permitirá triunfar en la vida.
Todo no es disciplina para él, cuando sus compromisos laborales se lo permiten, trata de salir con sus hijos a pasear. Los acompaña a donde vayan, los lleva a vacacionar, al cine y cuando no salen, se queda en la casa jugando billar con los varones.
Mientras que a las niñas, las acompaña en sus juegos de muñecas o las lleva a casa de sus amigas para que se diviertan.
Como a Andrés le gusta jugar golf, en ocasiones, su hijo Andresito lo acompaña y comparte con él un rato muy agradable.
El humorista siempre trata de sacar tiempo para compartir con sus hijos, aunque asegura que no es muy a menudo, ya que tiene muchos compromisos y además, porque cuando sus hijos están libres es cuando él está más ocupado y viceversa; porque ellos también tienen sus cosas que hacer.
Un dato curioso.
Andrés tiene muchas anécdotas divertidas con sus hijos, la que más recuerda fue cuando estuvo en una ocasión en la piscina con la pequeña Ana. Cuenta que le preguntó si había soltado un gas y esta muy jocosa le dice: "voy" y lo soltó.
Dice que sus muchachos son muy especiales y todos tienen un humor fresco y ameno.
A los más pequeños, Poveda les cuenta algunos chistecitos suaves e infantiles, pues son niños todavía.
A pesar de que sus hijos más chicos se duermen solos, antes de él dormirse revisa que las luces y la televisión en sus cuartos las hayan apagado y estén bien arropados.
Con una sonrisa, el comediante expresa que sus hijos cuando van a la cama a dormir se echan sus propios cuentos. "Recuerdo que cuando estaban más pequeños, si tenía tiempo, les relataba alguna historia antes de que se durmieran".
Su vida vs.
profesión. Andrés Poveda manifestó que los humoristas en la calle tienen que aparentar que no tienen ningún problema y que todo en su casa anda de maravilla. Pero sí se preocupa que todo esté bien con los hijos, la esposa, la empleada, la suegra, etc.; aunque como al resto de la sociedad también le afecta el costo de la gasolina, el aumento de la canasta familiar, entre otras cosas.
Pero cuando regresan a la casa, los problemas están allí esperándolos y lo peor que puede hacer una persona es descargarlos en contra de la familia.
Andrés y su papá.
El comediante recuerda a su progenitor como un buen padre.
La relación con él era muy buena, cuenta que al igual que su papá, también contaba chistes y los apuntaba aunque eran más colorados que los de él, hasta su mamá era muy jocosa cuando contaba algunas vivencias y anécdotas, aunque ella no decía chistes.
El humor es algo heredado de toda su familia, ya que sus tíos, primos, hermanos y demás familiares son muy jocosos, de buen humor, que les gusta la mofa y reírse.
Su confidente.
Andrés menciona que la relación con su hermano Oscar es muy bonita, y lo considera su apoyo emocional porque es un muy buen hermano, que siempre está en las buenas y en las malas para apoyarlo cuando él más lo necesita.
Un cambio positivo.
Después del accidente vehicular que sufrió el comediante en la carretera del Centenario confiesa que su vida dio un giro positivo.
Se dio cuenta que lo más importante y lo que en realidad vale, es la familia, ya que siempre van a estar allí para ayudarlo y apoyarlo en las buenas y en las malas.
Su esposa, Liska de Poveda, expresó que luego del accidente que tuvo su esposo Andrés, lo apoyó en todo y cuando tenía que asistir a las presentaciones la que manejaba era ella.
Durante ese tiempo, ella trató de dejarlo lo más cerca posible de la entrada a los lugares y de ser preciso, lo ayudaba a entrar para que no tuviera tanta dificultad.
Fue una etapa difícil, pero con mucha valentía y unión familiar lograron superarla.
Importancia de la familia.
Para Andrés Poveda, un hogar se debe cimentar en los valores del respeto y la tolerancia.
Aunque es inevitable que en la familia no haya problemas, no es lo mismo de cuando se está de novios que sólo se ve a la pareja bien arregladita, debe permanecer unida pase lo que pase y buscar la manera de superar los problemas, ya que los que más sufren son los niños, especialmente si son pequeños.
"Y ya cuando están grandes los hijos, uno está viejo y no gana nada separándose o dejándose, lo que hay que aprender es a tolerarse unos a los otros porque ahí es donde está la sana convivencia, aceptar a la persona como es, aunque no sea igualita o igualito a cuando se conocieron, pero deben aprender a aceptarse como son y valorar lo que se tiene", dijo Poveda.
No piensen que Andrés tiene mil trabajos para poder mantener a su familia, como es el caso de algunas personas, nada de eso, el humorista recomienda que para cuidar mejor a los hijos hay que ser responsable en su trabajo para tener la entrada económica que se necesita para solventar los gastos.
Pero también ser responsable en mantener el empleo, pensando siempre antes de gastar el dinero en algo innecesario, sin saber que lo puedes necesitar para algo importante de tus hijos.
Los padres deben pensar primero en los hijos, por encima de todo.
Feliz Día del Padre a todos los papás, que tengan un excelente día.