La anemia por deficiencia de hierro es un problema nutricional frecuente entre los niños y adolescentes debido a que el período de crecimiento en este grupo poblacional es muy acelerado y la alimentación que reciben no aporta la cantidad de hierro que necesitan; por ello, es importante no descuidar los controles de crecimiento y desarrollo periódicos que brindan los establecimientos, pues los síntomas de la anemia pueden pasar desapercibidos.
Esta enfermedad en los niños pequeños aumenta la susceptibilidad a las enfermedades prevalentes en esta etapa de vida, las que pueden originar retardo en el crecimiento, problemas en el aprendizaje y en el desarrollo psicomotor.
La deficiencia de hierro en los adolescentes se manifiesta con palidez, inapetencia, disminución de la actividad física, somnolencia, apatía, todo lo cual va a influir negativamente en su rendimiento escolar.
La anemia no presenta síntomas evidentes, razón por la que los padres de familia deben estar atentos.