La anemia que sufre un 76 por ciento de los pacientes con tumores malignos tiene un efecto positivo en la lucha del organismo contra el cáncer, según el científico austriaco Guenther Weiss de la Universidad de Graz.
Weiss, que fue premiado hoy por el mejor trabajo de habilitación austriaco del año 1999 en una Facultad de Medicina, ha descubierto que la anemia, o sea el metabolismo de hierro en la sangre, desempeña un papel central en el proceso de curación del cáncer.
Este metabolismo decide sobre la capacidad de los macrófagos (células de la autodefensa del cuerpo) para aniquilar las bacterias intrusas o las células de tumores, de gran importancia para la victoria del sistema de inmunización contra la enfermedad.
La escasez de hierro en la sangre, que, por un lado, causa cansancio y falta de energía en los enfermos, incita, por otro, al sistema de autodefensa del cuerpo a atacar las células malignas o infectadas y frena el crecimiento de las mismas.
Semejante mecanismo, según ha averiguado el investigador austriaco, también es de cierto relieve en el proceso de curación de la malaria.
En cooperación con investigadores norteamericanos, Weiss ha hecho prometedores experimentos para encontrar un remedio a la forma más grave de la malaria, que afecta el cerebro del enfermo.
En sus exámenes a niños enfermos de malaria en Gambia, el científico pudo comprobar que, sustrayendo mediante un medicamento el hierro a las células del sistema de inmunización, se puede reducir la duración del coma y aumentar la actividad de la autodefensa del cuerpo.
Contra esta forma más grave de la malaria, que causa la muerte de 1,5 millones de personas al año, hasta ahora no ha habido tratamiento.