Más acerca de esta actriz
- Está convencida de que el teatro y las artes escénicas, en general, “ayudan a uno como persona, en la expresión corporal, dominio, seguridad”.
- Ha trabajado con Daniel Gómez Nates, Manuel Paz, Gabriel Pérez Matteo y Aaron Zebede.
- Sus tres primeras obras fueron: “Los enredos de Carballido”, “Bang bang, te maté” y “2 viejos bandidos (que le valió una nominación como Mejor Actriz Revelación).
- Sus tres obras más recientes: “Luces, cámara y acción”, “Closer” y “El amante ardiente”.
Como una mujer muy empática, muy responsable, soñadora, sensible, luchadora, amigable y sincera, sí, súper transparente, se describe Angie Cabrera Toledo, para quien estar en el escenario es realmente una experiencia que no puede llenar más nada.
Es que, cada vez que está en el tablado reafirma su vocación, pues “es realmente increíble hacer un personaje completamente diferente a ti y darle vida y caracterización. Es un trabajo que disfruto muchísimo”.

De hecho, aunque fue un gran reto, Angie disfrutó triple esta vez, porque recién acaba de cerrar otro capítulo de su vida como actriz con la interpretación en una misma obra, “El amante ardiente”, de tres personajes, tres mujeres completamente distintas.
La exitosa y emprendedora fémina nos habla de sus distintas facetas, la actriz, la productora, el ser humano, la hija, la mujer, la cristiana.

¿Que cómo se inició en las artes escénicas?
Riéndose hace memoria de lo que ocurrió la primera vez que subió a un escenario. Tenía solo 4 añitos.

Fue en el Teatro Nacional. Vestía oronda, una pollera. Era una presentación de un concurso de polleras.
“Recuerdo que tenía que bailar con un niño y él se puso a llorar y yo estaba tan fascinada de estar allí con las luces y toda esa gente mirándome que lo dejé solo llorando y posaba y bailaba por todo el escenario”.

Más tarde, participaría por años en el Teatro Estudiantil Agustiniano.
Cuando estudiaba comunicación en la universidad dejó de lado el teatro, que retomaría años después, no sin antes haber asistido a cursos de actuación.

Sucede que estaba viendo cómo se hacía un cortometraje y se prendó de la actuación. No le bastó ser testigo, conocer el arte técnico. Quería estar del otro lado. O sea, actuando.
El primer taller de actuación que tomó fue con Edwin Cedeño, en el Teatro La Quadra, en el 2006. Y, él la recomendó para una obra.

Al mes siguiente la llamaron para otra. Desde entonces, no ha parado y le encantaría dedicarse de lleno al teatro.
Ella, que siempre anda en busca de nuevos retos y se plantea metas que la ayuden a crecer en todos los planos, ahora que incursionó en la producción, y que ha producido y actuado a la par, lo cual también le ha dado grandes satisfacciones, ha llegado a pensar que le gustaría por un momento ser solo productora o solo actriz.