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¡Año Nuevo sin alcohol!


"Es una droga legal. A menos que cometamos un delito o desorden público estando bajo los efectos del alcohol nadie te lleva preso por comprar una caja de cerveza”.
Es el invitado especial. Cuando de celebrar se trata se le da la bienvenida con bombos y platillos. No importa que el bolsillo esté roto, siempre hay para él, y es que, como dice el refrán: “sarna con gusto, no pica”.
¿Año Nuevo sin alcohol? ¡Qué ocurrencia!, diría la mayoría, pues, como dijo la Dra. Juana Herrera, vivimos en una sociedad etilizada.
“Esa falsa idea de que hay que tomar alcohol para entonarse, ponerse “happy” o levantarse el estado de ánimo está causando estragos entre la población”, planteó.
Manifestó que estudios de la Organización de Estados Americanos (OEA) de la Comisión Interamericana del Estudio de Drogas, revelan que en Panamá hay un alto consumo de alcohol; se empieza a tomar alcohol desde temprana edad (10 1/2, 11, 12 años); y, a medida que aumenta la edad la ingesta de esta droga legal aumenta, de allí que un joven de 20 años ya lleva ocho como bebedor habitual.
La especialista en adicción expresó que las consecuencias de la alcoholización social se hacen patentes día a día en los accidentes de tránsito, deterioros en la salud, falta de tolerancia y conducta violenta e impulsiva de quienes liban. Las fiestas de fin de año no son la excepción.
Dijo que mucha gente utiliza el alcohol como un estimulante, pero en realidad es un depresor del sistema.

El alcohol, “desde el punto de vista de respuesta sexual, reduce la capacidad del hombre de responder a las demandas de su pareja. No hay que olvidar que la erección tiene un componente psicológico y neurológico”, puntualizó la doctora.
Agregó que los hombres que toman en grandes cantidades y luego se van con una mujer y al día siguiente se jactan con sus amigos de que fue de película y dicen que hicieron esto y lo otro están fabulando, es una fantasía producto de la borrachera.

Pero, allí no acaban los efectos de esta droga lícita. “Desde el punto de vista de respuesta del sistema nervioso los reflejos se ven disminuidos. No se responde con la misma rapidez para evitar situaciones. Por eso es que usted ve que después de 2 ó 3 horas de fiesta el baño está que parece un chiquero: se perdió dirección, coordinación, etc. Comienza la quebradera de vasos, copas, platos y cuando la persona va a comer algo se le cae, se ensucia toda. Hay una inhibición en la coordinación de los movimientos voluntarios”, puntualizó.
“El conductor bajo los efectos del alcohol pierde la atención, pierde la concentración y puede que le pase encima a alguien y no se da cuenta”, dijo la Dra. Herrera.
Añadió que el individuo que toma pierde la visión lateral de ambos campos (cuando sale de esquina o bocacalle no ve). Disminuye su campo visual. Pierde la capacidad de análisis de si está acelerando mucho y si tiene que frenar ve la luz, pero no encuentra los frenos”.

 
A lo mencionado se suman otras consecuencias del alcoholismo. A saber:
  1. La gente deja de comer adecuadamente, lo que causa un desequilibrio de proteínas; las personas se hinchan, hay anemias y disminución de las defensas del organismo.

  2. Hay bajo conteo de espermatozoides o espermatozoides alterados con una cola corta y con una cabeza chata. Y, si uno de éstos fecunda el óvulo de una mujer no tiene material genético completo y el producto va a ser abortado.

  3. Disminuye la tolerancia (se está más irritable y hosco) y aumenta la violencia (intrafamiliar y en la comunidad).

  4. Produce un resquebrajamiento de la unidad y la economía familiar.

  5. Puesto que más del 50% de sus consumidores trabajan, ocasiona un descenso en la productividad, pues hay ausentismo laboral.

  6. En una embarazada que es tomadora habitual, o va más allá de serlo ocasionalmente, como el alcohol atraviesa la barrera placentaria, el niño nace con el Síndrome fetal alcohólico: Nace irritable, con llanto frecuente, inclusive puede convulsionar, puede tener fiebre y esto se debe a la falta de alcohol. Viene marcado genéticamente y va a ser un potencial alcohólico en su vida adulta.

  7. Causa enfermedades y la muerte.

La Dra. Herrera añadió que el alcohol se disfraza, se mezcla y con la clásica frase de “una copita al año no hace daño”, la gente se excusa.
En Panamá, dijo, “un alto porcentaje es bebedor/a social: consume licor los fines de semana o cuando va a una fiesta.Y, si nos ponemos a ver, el año tiene 52 fines de semana y a esto se suma el licor que ingiere el día del cumpleaños de la persona, de los hijos, las patronales, carnavales, día del padre, días patrias, día de madre, Navidad y Año Nuevo...”
Ella lamenta que el alcohol esté destruyendo la sociedad y enfatizó que en las fiestas de fin de año esta droga hace más estragos que nunca: accidentes de tránsitos, riñas públicas, homicidios, muertes por arma blanca.
Su llamado es a tener presente que este invitado que pareciera ser “el alma de la fiesta” puede causar más que el placer pasajero y los efectos de “la resaca o goma”. Puede marcar su vida con el sello de la tragedia.


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141128
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América