Panamá, Darién y Veraguas son las provincias que mayor cantidad de embarazos en estudiantes de colegios públicos primarios tuvieron el año pasado, siendo los distritos de Panamá, Chepigana y Pinogana aquellos donde las estadísticas muestran más niñas y adolescentes que cursan la educación elemental en estado grávido.
En el informe "Crisis en la Educación o La Educación en Crisis", de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia, APLAFA, elaborado por el Licdo. Ramón A. Hernández H. Director de Promoción y Defensa Institucional de esta ONG -basándose en estadísticas tanto de APLAFA como de los Ministerios de Salud, de Educación y de la Contraloría General de la República- se informa que a nivel nacional el año pasado en la educación primaria oficial se detectaron 53 casos de embarazos de niñas de entre 11 y 17 años de edad. En el documento se llama la atención sobre esta situación puesto que muchos de los embarazos en adolescentes suelen terminar en abortos, a la par que limitan las posibilidades de superación personal y académica de ellas, ponen en peligro su vida y la de los/las bebés y las estigmatizan.
Por otra parte, las estadísticas, provenientes de investigaciones realizadas por el Ministerio de Educación, revelan que, también en el año 2000, se detectaron 512 embarazos entre estudiantes de entre 12 y 20 años en la educación media, concentrándose más de la mitad de ellas en las edades de 15 a 18 años. A saber: 15 (92), 16 (122), 17 (123) y 18 años (87).
En nuestro país, debido a que producto del embarazo las niñas y adolescentes desertan del sistema escolar o son estigmatizadas y marginadas, se ha legislado en su favor, para ayudar a que permanezcan estudiando y obtengan su diploma.
En el informe Hernández señala que "llama la atención el hecho de haberse detectado madres a muy tempranas edades y cuyo grado de escolaridad corresponde a cuarto y quinto grado de escuela primaria".
También APLAFA expresa su preocupación por el hecho de que los propios padres, familiares y personas allegadas a las niñas y adolescentes son los responsables de embarazarlas. Ejemplos de estos casos son los que atiende el albergue Luisa McGrath, regentado por la Iglesia Católica, puntualizó el Licdo. Hernández.
En cuanto a los embarazos detectados en escuelas secundarias, por provincia, la de Panamá, con 268 tiene casi la mitad del total registrado el año pasado (512), seguida de Colón con 60, Chiriquí con 47 y Veraguas con 42. Los distritos que más cantidad registran, respectivamente, son: Panamá (178), San Miguelito (49), La Chorrera(29) y Arraiján (14).
En el mismo documento, el Licdo. Hernández analiza el fenómeno con cifras de la Contraloría General y el Ministerio de Salud donde se aprecia que entre 1996 y 1999, el porcentaje anual de nacimientos de madres adolescentes varía entre 18.3 y 19.7, es decir, que sobrepasan los 20,000 cada año. Paralelamente, otro cuadro estadístico muestra que del total de abortos atendidos en el Hospital Santo Tomás casi el 20% corresponden a niñas de entre 10 y 14 años.
En el informe se hace la salvedad de que "existe la presunción de asociar los embarazos en las adolescentes con una paternidad también adolescente y, esto no es del todo cierto...mientras la maternidad adolescente se ubica entre un 19 a un 20 por ciento de la totalidad de los nacimientos vivos cada año, los varones adolescentes que se convierten en padres apenas llega a un 4 por ciento de la totalidad de estos nacimientos".
Asimismo, en el informe de APLAFA "Crisis en la Educación o la Educación en Crisis" se alude a las contradicciones existentes en la legislación panameña, por cuanto, aunque en el artículo 219 de la Ley No. 27 del 16 de junio de 1,995, que tipifica los delitos de violencia intrafamiliar y maltrato a menores se establece la sanción que corresponde "a todo aquel que tenga acceso carnal con una doncella, mayor de 14 años y menor de 18, aunque la niña haya dado su consentimiento", en el artículo 225 de la misma ley, se dice que si éste contrae matrimonio con la ofendida se libra de la sanción.
APLAFA reitera su convencimiento de que la carencia de educación para la vida es la causante del fenómeno de embarazos en adolescentes. Y concluye que: "Los jóvenes tienen el derecho y la necesidad de que se les enseñe todos los aspectos inherentes a su cuerpo; lo que ocurre en él producto de las influencias de sus hormonas naturales; y, la importancia de poder dominar sus impulsos a través del uso de la razón y el ejercicio muy responsable de su sexualidad".