Aprender a desvestirse hasta quedar como Dios le trajo a una al mundo es posible en una academia a donde acuden mexicanas sin complejos que desean reconquistar a sus maridos o poner un toque de pimienta a una relación aburrida.
En Platinum High Class todas pueden practicar el seductor arte del striptease y del "table dance", no importa que pesen cien kilos o tengan más de sesenta años, asegura a EFE la directora de este centro en Ciudad de México, la veterana "stripper" Andrea Garfias.